El consumo de arte como consumo de droga

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Finalmente pudimos ver de qué se trataba, a qué tanto misterio. Pudimos ver, oler (y algunos volver a oler) la magnífica y rectilínea instalación de Antonio de la Rosa. Una construcción de varios metros de polvo blanco que el público asistente insistía en introducirse por las narices por el sencillo método de la aspiración.


Como resultas de la puesta en escena se organizó una interesante coreografía de variado elenco. Como bien ha dicho Pablo, «desde los entusiasmados con esta radicalización del arte relacional, a los ofendidos por haber sido implicados sin previo aviso a esta celebración de las drogas» y, además, los que no se atrevían a participar abiertamente en contra de su deseo y tapaban la cámara de vídeo, los que no les importaba una mierda salir y se metieron cuatro rayas de seguido sin levantar el apéndice nasal de la superficie brillante, espejo de nuestras cotidianas contradicciones y testigo de excepción de la doble moral que surge cuando entran en conflicto deseo y convenciones sociales.
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24 responses to “El consumo de arte como consumo de droga

  1. Tambuen es portada en La Vanguardia de hoy:
    SALUD
    El consumo de droga se dispara en España
    Uno de cada tres menores de 18 años prueba el cannabis y casi el 7% toma coca
    CELESTE LÓPEZ - 15/09/2004
    Las políticas adoptadas para reducir el consumo de drogas en España han fracasado estrepitosamente, a tenor de los datos ofrecidos ayer por la ministra de Sanidad, Elena Salgado, en el Congreso: más de un millón de españoles son consumidores de drogas…

  2. como escapias, se me ponen los pelos!!!!
    recordando ese mágico instante en el que fuimos informados de que una raya de tres metros estaba a disposición de nuestras viciosas pituitarias, por un momento sentí una mezcla entre Warhol y Don Jonhson….
    larga vida a la obra de Antonio de la Rosa (y nosotros que lo veamos) !!!

  3. La adulteración de las drogas es una consecuencia de la economía sumergida que se genera con la ilegalidad de las drogas. Hasta el punto de que los traficantes cortan la cocaína con anestésicos legales derivados de la propia cocaína. El anestésico, un derivado de la cocaína es mucho más barato que la materia prima con la que se elabora.
    Formas de adulteración
    La cocaína es quizá la droga más sujeta a sufrir adulteraciones. En 1974 los laboratorios Pharm Chem examinaron cuarenta muestras de diferentes dosis de cocaína circulantes en el mercado clandestino de California, E.U. y determinaron que todas estaban adulteradas en proporciones que iban del 30 al 40%. Inmediatamente la DEA saltó: ¬´Ese laboratorio no está autorizado para publicar datos sobre la composición química de las muestras de drogas ilícitas cedidas por donantes anónimos¬ª. (13) Diez años después, investigadores que prefieren mantener su anonimato, informaron que la pureza media se había reducido a la mitad.
    Hay dos tipos de «cortes» o adulterantes para la cocaína. Los cortes inactivos sirven para dar peso: lactosa, talco, bórax, Manitol¬Æ (que es un laxante italiano) o cualquier otra cosa que se parezca a la cocaína y no tenga efectos colaterales perceptibles de manera inmediata. Para compensar la potencia perdida en la adulteraciones, se le añaden también cortes activos, que pueden ser de dos clases: excitantes (anfetaminas en polvo) para que tenga una subida fuerte y congelantes (novocaína o benzocaína) para imitar el efecto característico de adormilar la boca de la auténtica cocaína.
    En términos generales, el que distribuye la mercancía por kilos, la corta normalmente con bórax, lactosa o Manitol¬Æ, para dejarle una pureza de entre 85 y 80%; el que la compra en kilos y la vende por onzas la corta con amfetamina y algún anestésico derivado de la coca para dejarla entre 70 y 60%; el que la compra en onzas y la vende en gramos, la corta con lo que se le ocurre, incluyendo gis o talco, y/o nuevamente procaína y novocaína que siendo substancias 70% más tóxicas que el bórax, el Manitol¬Æ y la lactosa, añaden además dificultades de solubilidad, haciendo más peligrosa su administración intravenosa y la dejan con sólo un 30¬† a 40% de cocaína. Si es que pasa por un revendedor más puede acabar hasta en un 20%. El caso es que el consumidor que compra por gramos, rara vez recibe más allá del 50% de cocaína pura, la cantidad acostumbrada en las muestras callejeras actuales oscila entre el 20 y el 40%.
    Se cree que un modo elemental de detectar la adulteración es probando la droga; se supone ingenuamente¬† que al contacto con los labios y la lengua, la cocaína los adormece. Esto nunca es una garantía porque como ya se señaló, el efecto puede estar provocado por lidocaína o procaína. La presencia de grumos también es un mito, en realidad estos grumos se deben a la humedad y se forman con todas las sustancias con las que pueda estar cortada, al igual que se cristaliza el azúcar húmedo.
    Una prueba más efectiva es la que se hace con un vaso de cristal claro y agua fría. Los cristales de cocaína pura se disuelven al echarlos en el agua antes de llegar al fondo del vaso. En el camino se desprenden la mayoría de las impurezas y quedan visibles en el fondo. La prueba más efectiva para detectar adulterantes se realiza a nivel térmico: la cocaína se funde entre los 192 y los 197 grados centígrados, así es que cualquier ingrediente que llegue a fundirse antes o después, no puede ser cocaína. Empíricamente se puede realizar con ayuda de un pedazo de papel aluminio o de los metalizados que vienen en las cajas de cigarros. Se coloca la muestra de cocaína encima del papel y por debajo se calienta con un encendedor. Si es pura, hace burbujas y deja una película marrón claro; si¬† no lo es se ennegrece y deja grumos. La inmensa mayoría de los consumidores no sabe reconocerla por la sencilla razón de que nunca la ha visto ni la ha probado pura.
    Robert Sabbag, un experto en la materia asegura en Ciego de nieve:
    Si usted tiene un amigo metido en el tráfico, con suerte logrará probar la cocaína casi pura, aún sin cortar, y entonces tendrá la sensación de que las terminaciones nerviosas se le han ahogado en champaña y sabrá por primera vez de qué se trata toda la fiesta. Sólo necesitará una y una para colocarse y mantenerse así toda una noche. (24)
    Algunos aficionados a la cocaína están tan habituados a las amfetaminas y otros adulterantes que son en todos sentidos y para todos los fines, adictos al corte que pagan muy por encima de lo que éste vale en el mercado legal.

  4. Las hojas de coca contienen muchos alcaloides, el más importante es la cocaína. Adicionalmente es una fuente alimenticia bastante nutritiva. Cien gramos de hojas contienen en promedio 305 calorías, 18.5 gramos de proteínas, 42.6 de carbohidratos y cantidades menores de vitamina C; así como los requerimientos diarios de vitamina E, calcio, hierro, fósforo, riboflavina y vitamina A recomendados por la Organización Mundial de la Salud para el consumo de un adulto.
    (leído en Las drogas tal cual)

  5. en mi ciudad, cali colombia, han rea.lizado este performance con las mismas caracteristicas en diferentes epocas espaccios y cantidades, me gustaria itercambiar imagenes e ideas al respecto.

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