Comunicado de las Juventudes Libertarias: ¡Moríos modernos!

Recientemente, una pintada sobre la galería y librería Swinton & Grant en Lavapiés, en la que se podía leer “Moríos Modernos” , despertó la indignación de parte de la comunidad cultural de Madrid. Otros, los menos, saludaban este gesto que enmarcaban en la lucha contra la gentrificación de los barrios.

La acción llevada a cabo por las Juventudes Libertarias, ahora se explica en un manifiesto recién lanzado y que cierra su texto con la proclama: ¡Guerra a lo superficial, acción directa contra todo lo que nos oprime!”.

ARCO 2019 y la domesticación del arte

El stand de RENFE en la feria de arte ARCO 2019 con un hipócrita slogan en el que el lujo es el arte callejero anónimo y espontáneo mientras que se supone que las obras a cientos de miles de euros que allí mismo se venden si son algo que nos podemos permitir.

Este slogan es parte de la campaña #LaObraMásCara, que se  trata de la primera campaña de concienciación social que lleva a cabo una compañía pública del grupo Fomento, y que persigue la eliminación de los grafitis en los trenes.

Arte urbano en la ‘Revolución del Jazmín’

Cuando prende la chispa revolucionaria la calle se convierte en un altavoz colectivo y los muros muestran a gritos los anhelos del pueblo, Túnez vivió ese fervor durante los años 2011 y 2012. Hoy la ciudad duerme de nuevo y sus muros se entregan a la pesadilla consumista. Proponemos aquí un relato sobre la historia del arte urbano en aquellos días de tumulto.

Stencil con retrato de
Farhat Hached , colectivo
Ahl el – Kahf , 2011

Terminaba el año 2010 cuando Mohamed Bouazizi se inmoló. No sobrevivió a la confiscación de su puesto de frutas por parte de las autoridades; la decisión draconiana lo empujaba a la miseria, y antes que la humillación, decidió prenderse fuego el 17 de diciembre en la población de Sidi Bouzid. Jamás lo sabría, pero su calcinado cuerpo impulsaría una revuelta que culminaría con el derrocamiento del gobierno autocrático de Zine el Abidine Ben Ali el 14 de enero de 2011. A lo largo de este periodo y al menos durante el siguiente año, Túnez viviría una eclosión de arte urbano como nunca antes había conocido.

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CULTURA POPULAR VS GESTORAS CULTURALES

CAPÍTULO 1

Destruir o destruirse, tales son los términos de la apuesta: el objeto del teatro revolucionario es intensificar la violencia hasta que él mismo se quiebre, o que el sistema contra el cual se rebela sea quebrado.

Julian Beck. Living Theatre

El estado más peligroso de la humanidad sería aquel en el que la mayoría se encontrara a gusto y, no queriendo ser molestada, mantuviera su reposo a costa de pensadores y de una minoría’. La salvación del hombre que quisiera rebelarse contra ese estado se encontraría en el arte, ‘hijo y padre a la vez de la libertad’. El arte es la creación, la invención, es el genio anarquista que ‘crea a despecho de todos los intelectualismos’ y que eternamente hace mofa de todos los pedantes de escuela, de academia y de Estado.

André Reszler. Estética anarquista


El sábado 1 de diciembre de 2018, el Centro Cultural Daoiz y Velarde, abrió sus puertas con cuatro flamantes carteles pegados en ellas. Los impresos declaraban: la invención del autor es la construcción de una clase superior, la feria gentrifica para la construcción de una clase superior, privatizar la escuela es la construcción de una clase superior, mercantilizar el libro es la construcción de una clase superior. Y como toda acción directa, iba acompañada de un comunicado que, deslizado por debajo de la entrada, comenzaba: Sobre Fiebre PhotoBook. Lo firmábamos nosotrxs, Queen of the Bongo, e invitábamos a la destrucción inmediata del arte.

Por lo visto, atemorizados por la cartelería, Fiebre PhotoBook y el propio Centro Cultural barajaron la posibilidad de dar aviso a las fuerzas del orden para interponer una denuncia, mientras, en un acto de higienización casi igual de autoritario, ordenaban al personal de limpieza la retirada de los carteles. Tres horas más tarde de la apertura, no quedaba absolutamente nada en el Centro Cultural Daoiz y Velarde, y aledaños, de la operación callejera. Y como réplica, y evidencia de nuestra violencia, el entorno de Fiebre Photobook hacía pública la imagen victimizada de la trabajadora asalariada realizando la tarea de lavado. El resto de muestras de desaprobación lideradas por un hombre feminista declarado y sorprendentemente anarcosindicalista, que tachó la acción de agresiva, machista e infantil, no tardaron en llegar:

no tienen güevos a hacerlo en la mezquita de ARCO no sé si es cachondeo o algo serio flaco favor hacen a los principios que ahí han rebajado a parodia hay una tendencia histórica de grupos masculinos a autodenominarse ‘Queen’ he tenido rabietas de la peque mucho más duras también tiene una edad donde es normal que las tenga no sé si me explico el argumentario contra Fiebre se sostiene con dificultades querían llamar a la policía y denunciar he pensado que era una cuenta fake conozco a alguno de los que andan detrás y si no fuera porque han tenido movidas con más gente de la que pensaba me lo tomaría con humor compren nuestras fotos hay demasiada gente aburrida en su casa pegaron memes en las paredes de ARCO allí los Queen of the Bongo estos no dijeron nada? os veo muy preparaos en lo teórico contra el sistema pero me da que habéis cambiado pocos pañales qué cansancio de desidia vacía y rabietas de ego infantil donde gritar que nada vale yo en el paro compraba muchos libros en ARCO vale pero aquí cómo se pone en la hoguera a alguien con total alegría broma entrecolegas la reconquista de la cultura los metodos no funcionan lo siento en Fiebre hemos pagado a las voluntarias paciencia…


Motivadxs por tan sólidos argumentos, este colectivo mixto (las mujeres ya nos empezamos a sentir excluidas por el gentío) hemos decidido analizar, sin intención de debate, la plataforma Fiebre PhotoBook desde una perspectiva libertaria.

En el sector de la fotografía y la imagen (arte), la deuda no se contrae a cambio de un bien, sino a cambio de un delirio, la paranoia del “líder” (siempre masculino), el poder autoconcedido para decirle a las personas que lo que ven, no es lo que hay y que, lo que hay, no lo pueden ver si no pueden comprar unas capacidades que no tienen y que, sospechosamente, se encontraban representadas, y a la venta, en esa feria.

Las empresas privadas ofertantes de esta deuda, patrocinadoras y presentes (y no por casualidad) en Fiebre PhotoBook como escuelas de arte, galerías, revistas, publicaciones online, gestoras de redes sociales, especuladoras del objeto artístico (representado aquí por el “fotolibro”), subcontratas de arte final e imprentas; junto con empresas de gestión cultural como MOB (organizadora del evento), repiten el delirio hasta hacerlo realidad: si no pagas, no vales lo mismo que quien paga y, cuanto más pagues, más vales.

Un lobby que, con ayudas públicas (financiación, espacios físicos o comunicación), obtiene un beneficio evidente ofreciendo sus servicios a precios desorbitados, manteniendo el control de los medios de producción y distribución de un sector económico poco regulado y silenciando, de forma organizada, sus estrategias para la privatización de la cultura y para la privatización de la educación relacionada con la cultura. Lo que supone el empobrecimiento general de una clase trabajadora que, desesperada y deslumbrada por el delirio, compra su oferta.

Camuflada bajo el concepto de “revolución cultural”, FIEBRE no es un espacio para el encuentro cultural ni para revolucionar nada más que nuevos modelos de consumo y rescatar algunos del pasado, como la especulación del libro en el sistema feudal.

La feria es siempre una tienda y esta, junto con la empresa de gestión cultural MOB, están codirigidas por un youtuber especializado en “fotolibros” y afiliado al sindicato de la CNT de Artes Gráficas de Madrid que hace las veces de patrón. Evidentemente, de patrón del tipo explotador pues no ofrece contratos laborales a sus trabajadoras temporales, sino que utiliza la figura de la voluntaria.

Voluntarias que, al igual que en una secta, agradecen y defienden esta transacción laboral en público porque, o bien no conocen sus derechos y, por tanto, no saben cómo reclamarlos, o bien se encuentran en una situación económica precaria y, entonces, tienen miedo al ser conocedoras de, y ya empobrecidas por, la estructura del lobby.


La voluntaria suele acercarse a esta estructura a través de la escuela privada de arte (en Madrid, la mayoría con conexiones con MOB), las campañas en redes sociales de estas (servicios que oferta y controla MOB) y las publicaciones especializadas de turno (revista, web, blogs, etc. que patrocinan o se encontraban representadas en FIEBRE), que se benefician de la escuela si legitiman en sus contenidos la calidad de la educación ofertada.

Pero la educación en la escuela privada no termina nunca porque, las campañas en redes sociales y la presión de las publicaciones junto con las campañas de elitización de las galerías de arte, lanzan el mensaje de que hay que saber más para ser mejor, porque siempre hay que ser mejor.

La escuela siempre oferta una serie de recorridos formativos por los que hay que avanzar en orden, bajo supervisión, pagando precios abusivos y desproporcionados por cursos trimestrales que suelen superan el SMI y cuyos propios nombres: “Curso de Iniciación”, “Curso Intermedio” y “Curso Avanzado”; indican el grado de proximidad del objetivo ficticio final prediseñado que parece no llegar nunca.

Como buenas empresas neoliberales, saben que la clave para su éxito es ofertar la especialización (representada en este sector por la figura del “fotolibro”) y es en este  momento en el que la escuela, publicaciones, redes sociales y galerías, te recuerdan que, no hay conocimiento avanzado que valga, si no sabes contextualizar ese conocimiento en un objeto físico (como si una idea no fuese suficiente representación de sí misma) que pueda ser vendido en una feria.

Para la contextualización del objeto “fotolibro” también hay un recorrido formativo en la escuela, por ejemplo: “Diseño de Fotolibros”, “Historia de los Fotolibros”, “Edición para Fotolibros”… incentivado por publicaciones, redes, galerías y ferias que, por supuesto, la voluntaria tiene que pagar a precios que vuelven a superar el SMI y que, una vez pagados, no la capacitan para la publicación de su propio fotolibro sin antes tener que volver a pasar por caja en la subcontrata de arte final:

Colectivos de profesionales de la edición, producción, comunicación y distribución del “fotolibro” representadas, como no iba a ser de otra manera, por MOB desde su propia y céntrica oficina en la capital y cuya oferta hay que comprar, ya que sus productos han sido expuestos en las clases de las escuelas a las voluntarias como contenidos patrocinados, disfrazados como contenidos especiales.


Para finalizar, nos centramos en dos ejemplos que representan las formas y falta de límites de este colectivo impulsado por el delirio del objeto del foto libro.

DE LA TULIPOMANÍA A LA FOTOLIBROMANÍA

En 1630, la clase alta holandesa, aburrida y en un acto de psicopatía colectiva, decidió especular con los tulipanes generando una subida del precio de los bulbos de la flor tan salvaje que, la cantidad de deuda adquirida por todo el país, relacionada con la compra venta de esta, arrastró a Holanda a una crisis económica histórica tras la explosión de la burbuja económica creada por la falta de garantías que ofrecía un modelo de mercado absurdo.

Hoy, la misma clase social, aburrida y contagiada una vez más por delirios de grandeza, han comenzado a especular con el precio del fotolibro en un mercado de compraventa online, en el que un solo libro llega a encontrarse a la venta a precios que alcanzan y llegan a superar los mil euros (1.2 toneladas de arroz, o 3.030 rollos de papel higiénico, o 1.111 SMI); construyendo una idea, temeraria y elitista, alrededor de la figura de un objeto básico para el desarrollo de la cultura.

LA UTILIZACICIÓN Y COMERCIALIZACIÓN DE LAS IDEAS

Con el objetivo de comercializar y expandir Fiebre PhotoBook en otros espacios y ciudades, en septiembre de 2018 y dentro del marco del Festival Panoràmic Granollers, tuvo lugar la exposición comisariada por Fiebre y titulada, asombrosamente, Biblioteca de la Revuelta. En ella se exhibían una serie de libros (sin previa consulta a algunxs de lxs autorxs) que abordaban la cuestión de la revolución.

Entre estos, y desoyendo la voz de una mujer, se expuso al publico el Manual de Identidad Visual Sindical del colectivo encontingencia.es que, ya en el mes de julio, había informado, tanto al entorno de Fiebre como a la propia organización de Panorámic, del rechazo a la participación en el certamen con el Manual por respetar la ideología y seguridad de las personas que estaban detrás de todos los conflictos laborales expuestos en él y por proteger al libro de cualquier utilidad que no sirviera sencillamente al interés de las luchas ahí presentadas; renunciando, así, a los honorarios y espacio que la institución ofrecía.

En los días posteriores a la muestra, el colectivo, pidió explicaciones e insistió en la desvinculación deseada a varios miembros de las dos entidades pero, el libro (un pdf de libre descarga, al fin y al cabo), volvió a estar expuesto en noviembre de 2018, esta vez en Madrid, en el Centro Cultural Daoiz y Velarde, acompañado de una cartela firmada por Fiebre PhotoBook y Panoràmic.


Fraguas: el Estado contra la vida.

El pasado miércoles 16 de enero se confirmaba la terrible noticia: prisión para seis de miembros del colectivo de repoblación “Fraguas Revive” a un año y nueve meses de cárcel por no contar con la autorización de repoblar el pueblo de Fraguas. La Audiencia de Guadalajara desestimó el recurso de los acusados, confirmando la pena de cárcel, además de una multa de 2.160 euros a cada uno de ellos. Son acusados de usurpación y contra la ordenación del territorio. Para más inri, podrían eludir la cárcel si abonaran 27.000 euros, que corresponderían al coste de demolición del pueblo. Qué decir, que ni el colectivo posee ese dinero, ni tiene intención de derribar lo que tanto esfuerzo les ha costado. Para entender mejor esta lucha, hagamos una perspectiva del pueblo y la situación de Fraguas. (Continúa en EnKlandestino)

El próximo 23 de Febrero se convoca una manifestación en solidaridad con los repobladores de Fraguas, a las 12:00 en la Plaza de Tirso de Molina:

📣23F MANIFESTACIÓN🔈
#FraguasLibertad va a Madrid
Por un mundo rural vivo

Al Gobierno de #CLM (PsoE + Podemos) solo le importan los intereses económicos de la caza y el miedo a un proyecto que no controlan, condenando a DEMOLER #FraguasRevive y ENCARCELAR a 6 repoblador@s

▪No les bastó un número de firmas de apoyo superior a la población de Guadalajara (83.000)…
▪No les bastó el apoyo incondicional de los antiguos habitantes del pueblo…
▪No les bastó que se demostrara en el juzgado que no había daño ninguno al medioambiente…
▪No les bastó el apoyo de organizaciones que realmente se preocupan por el ecosistema, como Ecologistas en Acción…
▪No les bastó que se tratase de un proyecto serio que forma parte de la solución a la despoblación rural…
▪No les bastó que de los escombros del Franquismo se levantaran memoria, sostenibilidad, futuro…

🌱Es por ello que #Fraguas #Guadalajara traslada su lucha a Madrid capital, para exigir la retirada de la denuncia y una solución ya 💪🏿

📢📢DIFÚNDELO, es uno de los últimos intentos que quedan…

Los 10 mandamientos de Saffiyah Kahn

Saffiyah Kahn es la protagonista de una imagen icónica de la lucha contra el racismo.

El 8 de abril de 2017 en Birmingham, Saffiyah de origen paquistaní y bosnio, se enfrentó en el transcurso de una manifestación de extrema derecha con  Ian Crossland, líder del grupo de la Liga de Defensa Inglesa (EDL, en sus siglas en inglés). Después de que la foto se hiciera viral, Crossland escribió en Facebook: “Tiene suerte de que todavía le queden los dientes”.

An English Defence League EDL protestor right clashes with a member of the public during a demonstration in the city of Birmingham England Saturday April 8 2017 in the wake of the Westminster attack Joe Giddens PA via AP

Recientemente , la mítica banda de ska Specials, acaba de lanzar una colaboración con Shafiyyah, titulada los “10 mandamientos”.

Una continuación de su compromiso político a través de la música. Ocasión ideal para recordar uno de sus grandes temas clásicos, “si tienes un amigo racista, ahora es el momento de acabar con una amistad…”

“Os protegemos de vosotros mismos” en la FAL

Con motivo de la presentación del libro “Os protegemos de vosotros mismos”, una recopilación de ensayos sobre la política policial editado por Felix Trautmann y Democracia, publicado por Brumaria, mañana martes 22 de enero a las 19:30 en la Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo (calle Peñuelas 41, Madrid), publicamos la primera parte de la colaboración de Luis Navarro:

Orden (Policía, democracia, revolución)

“¿Qué hay detrás del uniforme? ¿De quién me escondo? ¿Qué les cuento por la noche a mis hijos? Tu aliento empaña mi casco, el olor a alcohol penetra y se pega a mi piel, los insultos suenan amortiguados, lejanos gestos sin contenido. ¿Por qué no te miro a los ojos?

Es un reto infantil, propio de criaturas acostumbradas a mecerse en la seguridad de sus rutinas, que se creen la fábula de la “democracia” mientras se saltan la letra pequeña de la moral. Ciudadanos que levantan ciudades higiénicas cuyos cimientos horadan las ratas, que acuden a su trabajo sin creer en él, que sostienen por la base un orden que los expropia y los violenta para no quedarse fuera, que solo obedecen por miedo a que otros no lo hagan. Si defendéis el Estado, ¿por qué atacáis al policía?

Somos las flores negras de los cubos de basura, la lejía cruenta de la democracia, el cemento de la libertad. Garantizamos vuestra paz y vuestro trabajo. Aseguramos el flujo de mercancías y servicios, patrullamos los colegios, protegemos a vuestras mujeres, limpiamos las calles de escoria. Nos jugamos la vida para mantener en pie las leyes que os habéis dado, y perdemos nuestra humanidad de antemano con ellas.

Y sí, intervenimos despachos, combatimos el fraude y la corrupción, cerramos lucrativos negocios ilegales. Ante una orden judicial no hacemos ningún tipo de distinción. Cada misión tiene su protocolo específico. No nos pidáis a nosotros elocuencia, tacto ni humanidad, pedídsela a vuestros dirigentes. La dignidad y los principios no tienen lugar cuando los artificios se desmoronan y sale a relucir la condición humana, es entonces cuando se requiere nuestra acción. Defendemos vuestros derechos con nuestras herramientas.

El “estado de derecho” no existe; ni tiene algún tipo de esencia: somos el derecho del estado. La palabra “ciudadano” no es más que un casco o un chaleco antibalas. Los ciudadanos, objetos de nuestros desvelos, no poseen garantías. Los ciudadanos nacen y mueren sin haber conquistado su derecho a vivir.

Os creéis potentes porque secuestráis la razón y la crucificáis en una pancarta. La razón es un anciano con gafas, una mujer gestante, un hombre atrapado en un zulo: vuestra razón es especulativa. Las cosas son como son y deben seguir siendo. No tenemos derecho a soñar ni a ser irresponsables. Cuesta siglos construir una civilización que se derrumba con un soplo.

Nosotros somos la fuerza de la razón. Estamos perfectamente alineados en orden, tenemos un objetivo, seguimos una estrategia, cuidamos nuestro equipo, mantenemos una disciplina. Ante mí solo veo un rebaño en estampida, una multitud iracunda, una razón sin forma atravesada de malos sentimientos que se desplaza fuera de control. Ruido y furia.

Os protegemos de vosotros mismos. Quien piensa que el estado de derecho puede defenderse en base a principios y con sus propios métodos cuestiona la razón del estado y es por tanto un loco. Existe un permanente conflicto entre los medios y los fines. Nuestro trabajo es un metadiscurso que escapa a cualquier fundamentación. Solo quien transgrede las normas es capaz de entenderlo en toda su amplitud. No se trata en realidad sino de un conflicto de percepciones. Solo quienes comparten la misma mirada habitan el mismo mundo. Nuestra mirada no está cegada por sueños ni por falsos afectos, sino por la razón suficiente, la urgente realidad que os atormenta.

Puede que avanzáseis mucho en vuestras luchas si fuéseis capaces de penetrar la coraza y descifrar a la persona, al parecido no igual que es el semejante. Personas que comparten vuestras necesidades y vuestros afectos, que anhelan un mundo armonioso y desarmado, que bromean con sus vecinos y abrazan a sus crías, que solo quieren patrullar en paz y volver por la noche a su cueva sin novedades en el parte del día. Animales, al fin y al cabo, porque incluso la vida de un perro abandonado tiene un valor incalculable y solo los perros guardianes pueden sostener ese valor.

Pero vosotros sois demasiado humanos: no queréis saber lo que hay detrás de vuestros apacibles establos, no reconocéis la violencia salvaje que puede desatar una ruptura del orden, no escucháis la voz de la miseria y la ambición que sale por vuestras bocas. Solo buscáis justificaros, llorar como niños, atacar simbólicamente vuestra frustración, y os quedáis en la superficie, la máquina de guerra que solo es mi cobertura. Creéis conquistar así una especie de nobleza artificial que os sitúa por encima de mí en la escala humana. Te crees mejor que yo, profesor, médico, estudiante. Y debes serlo, porque vives mejor que yo y ganas probablemente más que yo.

Por eso no siento escrúpulos cuando llega el momento de cargar: cumplo con un deber que nos involucra a todos y tengo, por así decir, vuestro mandato divino para hacerlo. Pero, sobre todo, yo también siento la emoción del instante fugaz e irrepetible, el instante que justifica y da sentido a meses de esfuerzo improductivo, a insultos y humillaciones, a una vida de entrega y de servicio. Cuando caen todas las barreras y se rasga el velo de Maya es cuando el ser está vivo, formando parte del acontecimiento. Cuando la criatura se desnuda, siente rabia y miedo y es redimida por el dolor. Las calles arden, los animales se emboscan, el peligro puede llegar desde cualquier ángulo. Solo entonces habitamos el mismo mundo y hablamos el mismo lenguaje.

La historia avanza a golpes bajo la mirada protectora de los ángeles guardianes. No sabríais vivir más que contra nosotros”.

La mercancía ideal

Preguntémonos, loca, cuál será la mercancía ideal. Vender cosas útiles se ha vuelto tan inútil como practicar la caridad.

La mercancía ideal no tiene que cubrir una necesidad. La satisfacción de una necesidad es un límite a la productividad. La mercancía ideal debe ser una opción infinitamente actualizable y fácilmente reproducible. No debe ser material, soportar peso, desgaste, suciedad, costes de distribución y demás. Ha de ser una epidemia aparentemente inocua.

Por ejemplo, la CULTURA. La mercancía ideal se teletransporta y no llena. El saber no ocupa lugar, y nunca se tiene bastante. Ni se puede prescindir de una parte ni se puede abarcar nunca el todo. Hábilmente canalizada por sus autores, la cultura misma abre la fuente y el cauce de su reproducción. El problema con la cultura es que su valor aumenta cuanto más se difunde y esto resulta demasiado evidente (es de necios confundir valor y precio, decía el poeta). Que no admite propietarios: es desviable. Y que afila el sentido crítico.

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