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Enfermo pero no muero

Publicado en Sin categoría

En las primeras horas de la mañana del 8 de junio de 2017, los empleados de un supermercado Weis Markets en el municipio de Eaton (Pensilvania) estaban almacenando y cerrando la tienda por la noche. Poco antes de la una de la madrugada, Randy Stair, de 24 años de edad, bloqueó las salidas de la tienda y procedió a disparar y matar a tres de sus compañeros de trabajo antes de dispararse a sí mismo. Casi finalizado su turno de trabajo, Stair, se dirigió a la parte posterior de la tienda y bloqueó una de las salidas de emergencia. Luego continuó con sus tareas, almacenando estantes y limpiando. A las 00:10 horas envió enlaces a múltiples archivos y vídeos que detallaban sus planes a través de su cuenta de Twitter; estos archivos fueron etiquetados como Diario, Cintas de suicidio y Conjunto digital. Tras esto, regresó a la parte trasera de la tienda para bloquear el resto de salidas de emergencias y las puertas automáticas de la entrada principal. Luego sacó dos escopetas, caminó por la tienda y mató a tres empleados: Victoria Brong, Brian Hayes y Terry Lee Sterling. Luego se acercó a otro compañero de trabajo, Kristan Newell, que no había escuchado los disparos debido a que escuchaba música con auriculares mientras estaba etiquetando artículos y almacenando estantes cerca de la parte trasera de la tienda. Stair se vio en una cámara de vigilancia CCTV que estaba detrás de Newell. Dispararó contra un vidrio y otras mercancías en la tienda y a varios tanques pequeños de propano portátiles que no explotaron. Newell se quitó los auriculares al escuchar los disparos, se escondió en la sala de la tripulación y llamó al 9-1-1. Después de un corto tiempo, Stair terminó de disparar artículos, fue a la sección de delicatessen de la tienda, se colocó la escopeta en la boca y se suicidó. Todos los disparos provinieron de una sola de las escopetas. Randy declaró en su quinto Suicide Tape que la segunda escopeta era solo como respaldo en caso de que una se rompiera o atascase. Dijo que necesitaba al menos una de las escopetas para ser funcional con el fin de suicidarse.

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“Os protegemos de vosotros mismos” en la FAL

Publicado en ¿Qué pasa aquí?, Autobombo

Con motivo de la presentación del libro “Os protegemos de vosotros mismos”, una recopilación de ensayos sobre la política policial editado por Felix Trautmann y Democracia, publicado por Brumaria, mañana martes 22 de enero a las 19:30 en la Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo (calle Peñuelas 41, Madrid), publicamos la primera parte de la colaboración de Luis Navarro:

Orden (Policía, democracia, revolución)

“¿Qué hay detrás del uniforme? ¿De quién me escondo? ¿Qué les cuento por la noche a mis hijos? Tu aliento empaña mi casco, el olor a alcohol penetra y se pega a mi piel, los insultos suenan amortiguados, lejanos gestos sin contenido. ¿Por qué no te miro a los ojos?

Es un reto infantil, propio de criaturas acostumbradas a mecerse en la seguridad de sus rutinas, que se creen la fábula de la “democracia” mientras se saltan la letra pequeña de la moral. Ciudadanos que levantan ciudades higiénicas cuyos cimientos horadan las ratas, que acuden a su trabajo sin creer en él, que sostienen por la base un orden que los expropia y los violenta para no quedarse fuera, que solo obedecen por miedo a que otros no lo hagan. Si defendéis el Estado, ¿por qué atacáis al policía?

Somos las flores negras de los cubos de basura, la lejía cruenta de la democracia, el cemento de la libertad. Garantizamos vuestra paz y vuestro trabajo. Aseguramos el flujo de mercancías y servicios, patrullamos los colegios, protegemos a vuestras mujeres, limpiamos las calles de escoria. Nos jugamos la vida para mantener en pie las leyes que os habéis dado, y perdemos nuestra humanidad de antemano con ellas.

Y sí, intervenimos despachos, combatimos el fraude y la corrupción, cerramos lucrativos negocios ilegales. Ante una orden judicial no hacemos ningún tipo de distinción. Cada misión tiene su protocolo específico. No nos pidáis a nosotros elocuencia, tacto ni humanidad, pedídsela a vuestros dirigentes. La dignidad y los principios no tienen lugar cuando los artificios se desmoronan y sale a relucir la condición humana, es entonces cuando se requiere nuestra acción. Defendemos vuestros derechos con nuestras herramientas.

El “estado de derecho” no existe; ni tiene algún tipo de esencia: somos el derecho del estado. La palabra “ciudadano” no es más que un casco o un chaleco antibalas. Los ciudadanos, objetos de nuestros desvelos, no poseen garantías. Los ciudadanos nacen y mueren sin haber conquistado su derecho a vivir.

Os creéis potentes porque secuestráis la razón y la crucificáis en una pancarta. La razón es un anciano con gafas, una mujer gestante, un hombre atrapado en un zulo: vuestra razón es especulativa. Las cosas son como son y deben seguir siendo. No tenemos derecho a soñar ni a ser irresponsables. Cuesta siglos construir una civilización que se derrumba con un soplo.

Nosotros somos la fuerza de la razón. Estamos perfectamente alineados en orden, tenemos un objetivo, seguimos una estrategia, cuidamos nuestro equipo, mantenemos una disciplina. Ante mí solo veo un rebaño en estampida, una multitud iracunda, una razón sin forma atravesada de malos sentimientos que se desplaza fuera de control. Ruido y furia.

Os protegemos de vosotros mismos. Quien piensa que el estado de derecho puede defenderse en base a principios y con sus propios métodos cuestiona la razón del estado y es por tanto un loco. Existe un permanente conflicto entre los medios y los fines. Nuestro trabajo es un metadiscurso que escapa a cualquier fundamentación. Solo quien transgrede las normas es capaz de entenderlo en toda su amplitud. No se trata en realidad sino de un conflicto de percepciones. Solo quienes comparten la misma mirada habitan el mismo mundo. Nuestra mirada no está cegada por sueños ni por falsos afectos, sino por la razón suficiente, la urgente realidad que os atormenta.

Puede que avanzáseis mucho en vuestras luchas si fuéseis capaces de penetrar la coraza y descifrar a la persona, al parecido no igual que es el semejante. Personas que comparten vuestras necesidades y vuestros afectos, que anhelan un mundo armonioso y desarmado, que bromean con sus vecinos y abrazan a sus crías, que solo quieren patrullar en paz y volver por la noche a su cueva sin novedades en el parte del día. Animales, al fin y al cabo, porque incluso la vida de un perro abandonado tiene un valor incalculable y solo los perros guardianes pueden sostener ese valor.

Pero vosotros sois demasiado humanos: no queréis saber lo que hay detrás de vuestros apacibles establos, no reconocéis la violencia salvaje que puede desatar una ruptura del orden, no escucháis la voz de la miseria y la ambición que sale por vuestras bocas. Solo buscáis justificaros, llorar como niños, atacar simbólicamente vuestra frustración, y os quedáis en la superficie, la máquina de guerra que solo es mi cobertura. Creéis conquistar así una especie de nobleza artificial que os sitúa por encima de mí en la escala humana. Te crees mejor que yo, profesor, médico, estudiante. Y debes serlo, porque vives mejor que yo y ganas probablemente más que yo.

Por eso no siento escrúpulos cuando llega el momento de cargar: cumplo con un deber que nos involucra a todos y tengo, por así decir, vuestro mandato divino para hacerlo. Pero, sobre todo, yo también siento la emoción del instante fugaz e irrepetible, el instante que justifica y da sentido a meses de esfuerzo improductivo, a insultos y humillaciones, a una vida de entrega y de servicio. Cuando caen todas las barreras y se rasga el velo de Maya es cuando el ser está vivo, formando parte del acontecimiento. Cuando la criatura se desnuda, siente rabia y miedo y es redimida por el dolor. Las calles arden, los animales se emboscan, el peligro puede llegar desde cualquier ángulo. Solo entonces habitamos el mismo mundo y hablamos el mismo lenguaje.

La historia avanza a golpes bajo la mirada protectora de los ángeles guardianes. No sabríais vivir más que contra nosotros”.

La mercancía ideal

Publicado en ¿Qué pasa aquí?, Difusión

Preguntémonos, loca, cuál será la mercancía ideal. Vender cosas útiles se ha vuelto tan inútil como practicar la caridad.

La mercancía ideal no tiene que cubrir una necesidad. La satisfacción de una necesidad es un límite a la productividad. La mercancía ideal debe ser una opción infinitamente actualizable y fácilmente reproducible. No debe ser material, soportar peso, desgaste, suciedad, costes de distribución y demás. Ha de ser una epidemia aparentemente inocua.

Por ejemplo, la CULTURA. La mercancía ideal se teletransporta y no llena. El saber no ocupa lugar, y nunca se tiene bastante. Ni se puede prescindir de una parte ni se puede abarcar nunca el todo. Hábilmente canalizada por sus autores, la cultura misma abre la fuente y el cauce de su reproducción. El problema con la cultura es que su valor aumenta cuanto más se difunde y esto resulta demasiado evidente (es de necios confundir valor y precio, decía el poeta). Que no admite propietarios: es desviable. Y que afila el sentido crítico.

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When Protesters Strike Back. Edición 2018.

Publicado en ¿Qué pasa aquí?

Comenzamos el año con un clásico del “riot porn” y del documentalismo subversivo y anónimo. La serie de vídeos “When Protesters Strike Back” se lanzan a finales de año con motivo de documentar la respuesta a la violencia estatal durante ese año transcurrido. La edición de 2018 va desde las movilizaciones de los chalecos amarillos en Francia hasta los de la comunidad indígena mapuche en Chile.

La edición de este año nos trae manifestantes griegos que conmemoraban diez años del asesinato de Alexis Grigoropoulos (15 años) a manos de la policía, protestas contra la corrupción, estudiantes que ocupaban la universidad más grande de Perú, manifestantes antirracistas luchando contra la policía en Italia, estudiantes colombianos protestando contra el presidente, palestinos protestando por la reubicación Embajada de EE. UU., Manifestantes belgas que piden la renuncia del Primer Ministro, protestas contra la austeridad en Argentina, anarquistas que luchan contra la policía durante el Mayday en Montreal, defensores de la ZAD en Francia que se mantienen firmes, ataques molotov contra la policía británica en Irlanda del Norte y ¡mucho más!

Países incluidos en esta edición: Italia, Chile, Perú, Grecia, Francia, Argentina, Rumania, Tamil Nadu, Vietnam, Argentina, Colombia, Bélgica, Panamá, Irlanda del Norte, Honduras, Canadá

Hasta 2019

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Este año ha sido un año de transición y poca actividad en Contraindicaciones. Entre los propósitos de año nuevo nos comprometemos a volver a mantener un ritmo más seguido de publicación y así fomentar el amarillismo y la demagogia que tanto nos ha dado. Stay tuned!

Os protegemos de vosotros mismos. La política policial

Publicado en Autobombo, Difusión

Mañana día 22 a las 19 h. presentación de la publicación “Os protegemos de vosotros mismos. La política policial” en la librería la Central del Museo Reina Sofía.

Participan Luis Navarro, camarero y filósofo, Daniel Villegas, profesor de la Universidad Europea de Madrid, Pablo España, miembro del colectivo Democracia y Darío Corbeira, director de Brumaria.

“Os protegemos de vosotros mismos” es una recopilación de ensayos sobre la policía en el mundo contemporáneo acompañada de diversos proyectos artísticos de Democracia sobre el mismo tema.

“Os protegemos de vosotros mismos” es un intento de entender el carácter policial del orden social y de averiguar que está en juego en la situación política de hoy en día.
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BENGALAS DE AVISO // a propósito de la exposición ‘Acciones Tópicas – Atópicas’ DosJotas

Publicado en Autobombo, Difusión

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SE VENDE. ‘Marca España’, un país en subasta.

Spanish dream. Trabajamos por tu futuro. Toallas para turistas. 2016

A medida que las políticas neoliberales profundizan en la desarticulación de lo colectivo – la res publica -, intensificando la acumulación de la propiedad en pocas manos y grupos de inversión – fondos buitres –, el espectáculo de la identidad nacional persiste sólo como fantasmagoría de una patria inexistente; al haberse olvidado cualquier tipo de cuidado hacia sus ciudadanos. No obstante, esta patria en disolución aún cuenta con algo de leche en sus maltrechas ubres. Y para la captación de este escueto líquido, que se extrae gota a gota y hasta el final, se pone en marcha la vieja técnica tercermundista de vender los tópicos nacionales ‘al de fuera’. Eso sí, hoy bajo el cosmético eufemismo de ‘imagen de marca’ y siguiendo el mantra de la creación de empleo sin considerar la calidad del mismo.

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SERRALVES EM FESTA

Publicado en Difusión

Continúa la polémica en torno a la dimisión de João Ribas como director del Museo Serralves, tras la censura de varias imágenes sexualmente explícitas presentes en la muestra ROBERT MAPPLETHORPE: PICTURES.

Dicha censura, presunta e indiciariamente realizada por el consejo de administración de la Fundación Serralves, ha generado un considerable revuelo en el que el grueso de los argumentos se han centrado en legítimas defensas de la libertad de expresión y justificados ataques al nepotismo con que dicha fundación parece operar.

Sin embargo, poco o nada se ha cuestionado el modelo de gestión así como la estructura o función de este museo, que si bien cuenta con una substancial aportación de fondos públicos, es de facto dependiente de intereses privados, siendo el BPI -Banco Português de Investimento(1), recientemente adquirido por La Caixa- su mecenas más visible.

Para expandir los cauces canónicos en los que se desarrollan este tipo de debates (cartas abiertas, abajo firmantes y posicionamientos mediáticos varios), compartimos un interesante comunicado visto aqui.

 

ARTISTAS Y PORNÓGRAFOS TIESOS PERO UNIDOS EN LUCHA CONTRA LA CENSURA Y LA REPRESIÓN EN LAS INSTITUCIONES CULTURALES.

EL CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN DE LA RUA DEL MOL(2), LOS REPRESENTANTES LEGALES DE FERA RECORDS, EL COMITÉ CENTRAL DE LOS COÑOS ENFURECIDOS Y LA COMISIÓN ÉTICA DE LAS POLLAS DEL FUTURO SE HAN REUNIDO A ALTAS HORAS DE LA MADRUGADA EN UNA ASAMBLEA EXTRA-ORDINARIA PARA DELIBERAR SOBRE LA ACCIÓN A TOMAR EN RELACIÓN A LA SITUACIÓN INDIGNANTE DE INJUSTICIA CULTURAL EN QUE EL PEQUEÑO BURGO DE OPORTO SE VE ENVUELTO EN ESTOS MOMENTOS.

DESPUÉS DE UNA PROLONGADA SESIÓN DE TOQUE RECTAL EN CADENA,SE HA CONCLUÍDO QUE LA GALERÍA DEL MOL NO PUEDE PERMANECER DE BRAZOS CRUZADOS MIENTRAS VEMOS COMO NUESTRO PATRIMONIO CULTURAL ES DILAPIDADO POR LA IGNORANCIA Y CHABACANERÍA DE LA ALTA BURGUESÍA PORTUENSE. QUERIDAS Y QUERIDOS NO BASTA CON IR A NUEVA YORK ES NECESARIO ABRIR LA MENTE LOS OJOS Y RESTANTES ORIFICIOS DEL CUERPO Y SIEMPRE QUE SE PUEDA INTRODUCIR EN ELLOS COSAS VARIADAS OBJETOS DE DIFERENTES TAMAÑOS TEXTURAS Y CAPACIDAD VIBRATORIA.

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Más allá de la desolación. Un texto de Pyotr Pavlensky

Publicado en Delincuentes

            Pyotr Pavlensky. Foto: Flavien Moras.

En una celda solitaria en la cárcel francesa Fleury-Mérogis, la más grande de Europa, Pyotr Pavlensky reflexiona sobre la risa. El tema surgió en la dificultosa correspondencia que manteníamos en relación al texto del interrogatorio al que fue sometido en 2014 por otra acción. La censura del sistema penitenciario y, por lo tanto, la necesidad de traducciones, la ralentizaba a una velocidad de siglos pasados. Por otra parte, Pyotr no tenía acceso a un ordenador, escribe todo a mano, cita de memoria. En prisión, continuaba pensando en el papel del arte y en la relación entre el poder y las personas.

En los apuntes que me envió, reflexiona sobre el lugar del humor en diferentes instituciones de privación de libertad y en el arte político. Escribe sobre el humor pero titula su texto Más allá de la desolación. Como el artista y como el hombre, sus palabras contienen dosis de dureza y de amor. Aquí las comparto con los lectores íntegramente, junto con algunas intervenciones que hago teniendo en cuenta que no todos están familiarizados con la actividad del artista o con su realidad.

Acostumbrado a que cada acción suya suponga la apertura de una causa judicial, Pavlensky ha pasado casi un año en prisión preventiva por la última de ellas, Éclairage (octubre del 2017), en la que incendió las ventanas del Banco de Francia de la Place de la Bastille. Con las excepciónes de un mes en el régimen ordinario y otro en una celda disciplinaria, y encontra de su voluntad, ese año trancurrió en el bloque de aislamiento. En la vista del pasado 13 de septiembre, fue puesto en libertad hasta la celebración del juicio que comenzará en enero del 2019.

 

“Un preso se corta la mano para no volver a trabajar nunca más. Visto desde un lado, parece bastante cruel; pero desde el otro, es reírse sin disimulo alguno en la cara del sistema de trabajos forzados. Hoy, las colonias correccionales de trabajo se han convertido en solo correccionales, y por ese motivo, los presos han dejado de cortarse las manos. Pero la risa no ha disminuido.

‘No necesito suerte’ afirma un tatuaje popular en los campos.[1] Esto es reírse de la muerte. Reírse del cuerpo y de su salud. Reírse del bienestar, del buen juicio y de otros valores culturales. Reírse de todo aquello que el poder presenta tan solícito como ‘lo bueno, lo sensato, lo eterno’[2].

El IRA y su ‘protesta sucia’. Las paredes de las celdas están cubiertas de excrementos, la orina se cuela por debajo de las puertas de las celdas bajo los pies de los celadores. La completa negativa a lavarse, a cortarse el pelo y a afeitarse, a todo aquello que prescriben las mínimas normas de higiene. Finalmente, al negarse al agua y la comida, Bobby Sands se condena a sí mismo a la muerte. ¿Es un chantaje? Posiblemente, pero solo en apariencia; estas personas son terroristas, el poder se alegra de deshacerse de ellas. Entonces, ¿no será sino burlarse del sistema punitivo y su ostentación de humanidad? Reírse del trend del humanismo global. Humanismo que devora a las personas por miles.”

 

No es de extrañar que Pavlensky piense en Bobby Sands quien, para muchos, es agua pasada. Durante los once meses en Fleury-Mérogis, estuvo dos veces en huelga de hambre. Eligió este método como la única forma posible de expresar su protesta contra el hecho de que sus vistas judiciales se llevaban a cabo a puerta cerrada; algo que a los rusos les recuerda a las troikas de los NKVD de la Unión Soviética. En ambas ocasiones, la huelga fue rota por las autoridades carcelarias cuando, al desmayarse el artista, y en contra de su voluntad, se le administró suero.

En la causa iniciada en Rusia en 2015 por su acción Amenaza, en la que incendió las puertas del FSB (antiguamente, el KGB) en la Lubianka, Pavlensky fue acusado de vandalismo. Sin embargo, el artista solicitó que se le enjuiciara por terrorismo, en virtud del mismo artículo que se le aplicó al cineasta Oleg Sentsov, un ruso nacido en Crimea y, por lo tanto, ciudadano ucraniano. Sentsov fue sentenciado a 20 años por cargos que muchos consideran fabricados, incluida su supuesta participación en el incendio de las puertas de la delegación extra-oficial en Crimea del partido Rusia Unida. Mientras escribo esto, Sentsov está en el día 134 de su huelga de hambre para exigir la liberación de todos los presos políticos ucranianos, setenta personas según la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa. Hay una cierta ironía en el hecho de que ayer, a propuesta de la alcaldesa de la ciudad, Anne Hidalgo, el Ayuntamiento de París otorgara a Sentsov el título de Ciudadano de Honor.

Como artista, Pavlensky se interesa por el proceso, no por las circunstancias del momento. En las entrevistas que le hacen por escrito, algunos medios rusos y ucranianos preguntan por las condiciones de la prisión francesa. Comprendiendo el interés de la gente de esos lugares por los detalles cotidianos, Pyotr contesta, pero con brevedad. Sin embargo, reflexiona más detenidamente sobre los usos y costumbres para con los detenidos en los países europeos, cuestionando lo que nos hemos acostumbrado a aceptar como algo realizado ‘por nuestro bien’.

 

“Es difícil decir quién está en el origen de esta cultura de relaciones, si el poder o el pueblo. Porque lo que hacen los aparatos del poder en relación con la sociedad se asemeja más a una mal disimulada mofa que a una necesidad basada en la razón. Una mofa sofisticada, con todas las maravillas de un sorprendente ingenio. Como, por ejemplo, que las autoridades confisquen el cerebro de Ulrike Meinhof durante más de 30 años para investigar la naturaleza de su desviación de la norma política establecida. O los campos rojos en la Rusia actual, en los que los presos, en lugar de poder lavarse y lavar la ropa, son obligados a frotar suelos y paredes de los baños con trozos de ladrillos ‘para que estén tan rojos como un camión de bomberos’ -ése es el requisito estético de la administración de los campos. O la más modesta pero no menos sofisticada preocupación de las autoridades francesas por sus propios infractores de la ley: la cabeza del imputado debe estar dentro de un saco -ése es el método de traslado en lugares públicos. El motivo aducido es preservar la reputación del imputado. Es una mentira, pues los medios conocen y publican el nombre y apellido del imputado, y la reputación de una persona es inseparable de su nombre.”

 

Heredero de alguna manera de los que le precedieron en el accionismo ruso –la generación de Oleg Kulik, en los 90, y Voina y Pussy Riot, ya en este siglo– y con una nueva generación de artistas como Katrin Nenasheva, ya “en acción” y también frecuentemente detenidos, Pyotr Pavlensky se disgusta cuando se le compara con figuras religiosas, incluso con Cristo. Le disgusta que algunos se empeñen en considerarlo una suerte de héroe ya que, para él, ser artista es mejor que ser héroe. Considera que la palabra “héroe” es parte de un sistema de recompensa e incentivación como la militar, que separa al individuo de la gente. Da importancia a ser un artista que es parte de la gente, que no tiene una posición privilegiada. Afirma que su deseo es esclarecer la naturaleza de la relación entre el poder y las personas, despertar a la gente. No es un iluso: prevé las consecuencias de sus actos (acciones) y está dispuesto a aceptarlas; acepta los resultados de esta relación sobre su cuerpo, en su vida. Pero su mente continúa pensando con toda la libertad que le es posible conservar.

En una ocasión, la historiadora del arte rusa Irina Kulik se refirió a Santiago Sierra como “pararrayos”. Se refería al mecanismo con el que funcionan muchos trabajos de Sierra, atrayendo deliberadamente sobre el artista mismo la indignación de las buenas gentes que se empeñan en condenar el mal, según los criterios de lo políticamente correcto, considerándose al margen de éste. Pavlensky admira el trabajo de Sierra, pero en el suyo propio va aún más lejos: lo que atrae sobre sí para provocar la reflexión no es sólo la indignación, es también el castigo.

 

¿Qué relación tiene todo esto con el arte político? La más directa. ‘En el campo, no hay lugar para la risa,’ insistía el escritor Varlam Shalamov, quién vivió en los campos de Stalin en Kolimá durante 23 años. Pero sus palabras fueron más bien una maniobra, ya que muchos de sus cuentos son claramente humorísticos. El primero en notarlo fue Solzhenitsyn en un cuento propio, en el que intentó reprochárselo a Shalamov. Pero Solzhenitzsyn era tonto. Su legado literario muestra que no entendía casi nada de arte.

Según Platón, ya Sócrates decía en El Pireo que ‘cuando se sabe tratar la tragedia segun las reglas del arte, se debe saber igualmente tratar la comedia’. El mismo Platón sugería que todos los artistas y escritores inconvenientes deberían ser exiliados de su Estado ideal. Así es, y también llamaba locura a la fuga de la esclavitud. Por ello, no hay necesidad de escudarse en su autoridad protegida por los siglos, es suficiente referirse a él sólo como a uno de los precedentes históricos de la idea. Mucho más cercano a nosotros está Gustave Courbet, un artista que defendió la idea del realismo en el arte hasta su misma muerte en el exilio. Un artista que superó la dictadura del estado sobre los criterios artísticos. No estaba para bromas. Sin embargo, su cuadro Entierro en Ornans suscitó un torrente de mal disimulado odio por parte de los representantes de la alta cultura, y fue descrito por uno de los críticos más influyente de la época de esta manera: ‘Increíblemente fea, sea una caricatura que imita a la pintura o una pintura que imita a la caricatura’. Pero Gustave Courbet no era un jovial caricaturista, comprendía la pintura de esta manera: ‘un arte extremadamente concreto no puede consistir más que en la representación de las cosas reales y existentes. Es un lenguaje absolutamente físico […]’ ¿Quizás, precisamente al acudir a esta realidad absolutamente física, el artista se encuentra forzosamente con toda la monstruosidad del entrelazamiento de la pesadilla con la risa? Y si el artista elude la idealización, ¿se revela de alguna forma este entrelazamiento?

Courbet insistía en lo suyo, no temía que se le considerase falto de seriedad. Pero ¿qué hay detrás de quienes, con caras descompuestas por sufrir la desgracia ajena y cuya seriedad no admite réplica, nos explican qué es el bien y qué es el mal? Ideología. La ideología no se apoya en la realidad, tan cuidadosamente tapado con múltiples decorados de libertad, igualdad y fraternidad internacional. Al contrario, la ideología es precisamente ese decorado con el que se recubre la peligrosa realidad contra la que uno se puede herir. La recubre por seguridad.

No muy lejos de los malhumorados ideólogos se sitúan los intrépidos documentalistas del World Press Photo. Los gritos, lágrimas y otros estímulos del luto mundial sobre las violaciones de los derechos humanos obligan a olvidar cualquier otro entramado para exigir el justo envío de tropas que establezca un estricto control policial sobre cualquier territorio que se haya desviado del firme curso de la civilización y el progreso.

 

Mientras los amigos y los detractores, los medios y los críticos, los jueces y los psiquiatras forenses se afanan en “explicar” las acciones de Pavlensky como una consecuencia sea de un desequilibrio mental, de tendencias criminales o de simples errores de planteamiento que le hacen insistir en negarse a participar en el mundo del arte según las reglas del mercado, Pavlensky busca la salida en la risa:

 

“Pero en este caso, ¿quizás la salida aún está en un buen chiste? ¿Quizás el humor y la sátira nos permitirían elevarnos sagazmente sobre el mundo con la ironía y, desde la altura de la bufonada, escupir en toda la conmoción y el revuelo? El inofensivo bufón siempre fue el predilecto de los cortesanos y los reyes. Más aun, frecuentemente se convertía en su fiel amigo y colaborador. Pero también el pueblo amaba a los bufones y se complacía en reírse con sus clarividentes paparruchas. Estar aquí y allí. Jugar a favor de los vuestros y de los nuestros, eludiendo eternamente cualquier posición de la que hubiera que responder. El único criterio, provocar la risa. ¿Qué es sino un conformismo extremo? Además, escapismo y póliza de seguro, o sea, cálculo.

¿Puede ser cierto que la situación no tenga remedio y que no podamos salir de este cúmulo de contradicciones? Creo que existe una salida, pero para encontrarla hace falta un gran arte. El arte de mantenerse en el filo de la realidad, entre el pathos nauseabundo y las risitas calculadas de las bufonadas conformistas. El arte de reírse mantenido la más absoluta seriedad. Es la risa de Sade. La risa de Calígula en el drama de Albert Camus. La risa más allá de la desolación. La risa negra que no hace compromisos.”

 

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1 También puede traducirse como ‘no necesito felicidad’, ya que en ruso ambos conceptos se encuentran en la misma palabra.

2 Una frase muy citada del poema de N. A. Nekrasov Sembradores, eternamente parte del currículo escolar ruso.

Una de las caras ocultas de la exposición titulada “La cara oculta de la Luna”

Publicado en ¿Qué pasa aquí?, Memoria Histórica

UNA DE LAS CARAS OCULTAS DE LA EXPOSICIÓN TITULADA “LA CARA OCULTA DE LA LUNA. Arte alternativo en el Madrid de los 90s”
Joaquín Ivars, 2018

(A propósito de la exposición que tuvo lugar hace unos meses en el espacio Centro-Centro, Ayuntamiento de Madrid, bajo el mandato de Ahora Madrid y titulada por su organizador “La cara oculta de la luna. Arte alternativo en el Madrid de los 90”).

Este texto no es un artículo académico por voluntad expresa e incapacidad historiográfica manifiesta de su autor para acometer semejante tarea, pero creo que debería tomar ese formato algún día si se aprecia que merece la pena y si se dan por aludidos en estas cuestiones aquellos investigadores que entienden que su trabajo no consiste simplemente en dar visibilidad a aquello que se hace fácilmente observable institucional o mediáticamente por cualquier vía, sino que consideran que además de buscar fuentes fidedignas y hacer trabajo de campo real han de atreverse a indagar, buscar y valorar la calidad de las obras y de las propuestas artísticas y discursivas cumpliendo esa condena de la que al principio del capítulo V del Desprecio de las masas nos avisaba Peter Sloterdijk: “Es una venganza de la historia en nosotros, los igualitaristas, que también tengamos que vérnoslas con la obligación de distinguir”. Por su parte, Marina Garcés en su libro Nueva Ilustración Radical nos advierte de la necesidad de ejercer la crítica para apartarnos de la “credulidad”.

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