Coches quemados

Publicado en Pill Golding

“En el automóvil acaban reflejándose y resumiéndose los prestigios del consumo. Espejo de una sociedad sin historia, salvo cuando arde”.

-Jean Baudrillard

Los 10 mandamientos de Saffiyah Kahn

Publicado en ¿Qué pasa aquí?, Difusión, Pill Golding

Saffiyah Kahn es la protagonista de una imagen icónica de la lucha contra el racismo.

El 8 de abril de 2017 en Birmingham, Saffiyah de origen paquistaní y bosnio, se enfrentó en el transcurso de una manifestación de extrema derecha con  Ian Crossland, líder del grupo de la Liga de Defensa Inglesa (EDL, en sus siglas en inglés). Después de que la foto se hiciera viral, Crossland escribió en Facebook: “Tiene suerte de que todavía le queden los dientes”.

An English Defence League EDL protestor right clashes with a member of the public during a demonstration in the city of Birmingham England Saturday April 8 2017 in the wake of the Westminster attack Joe Giddens PA via AP

Recientemente , la mítica banda de ska Specials, acaba de lanzar una colaboración con Shafiyyah, titulada los “10 mandamientos”.

Una continuación de su compromiso político a través de la música. Ocasión ideal para recordar uno de sus grandes temas clásicos, “si tienes un amigo racista, ahora es el momento de acabar con una amistad…”

“Os protegemos de vosotros mismos” en la FAL

Publicado en ¿Qué pasa aquí?, Autobombo

Con motivo de la presentación del libro “Os protegemos de vosotros mismos”, una recopilación de ensayos sobre la política policial editado por Felix Trautmann y Democracia, publicado por Brumaria, mañana martes 22 de enero a las 19:30 en la Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo (calle Peñuelas 41, Madrid), publicamos la primera parte de la colaboración de Luis Navarro:

Orden (Policía, democracia, revolución)

“¿Qué hay detrás del uniforme? ¿De quién me escondo? ¿Qué les cuento por la noche a mis hijos? Tu aliento empaña mi casco, el olor a alcohol penetra y se pega a mi piel, los insultos suenan amortiguados, lejanos gestos sin contenido. ¿Por qué no te miro a los ojos?

Es un reto infantil, propio de criaturas acostumbradas a mecerse en la seguridad de sus rutinas, que se creen la fábula de la “democracia” mientras se saltan la letra pequeña de la moral. Ciudadanos que levantan ciudades higiénicas cuyos cimientos horadan las ratas, que acuden a su trabajo sin creer en él, que sostienen por la base un orden que los expropia y los violenta para no quedarse fuera, que solo obedecen por miedo a que otros no lo hagan. Si defendéis el Estado, ¿por qué atacáis al policía?

Somos las flores negras de los cubos de basura, la lejía cruenta de la democracia, el cemento de la libertad. Garantizamos vuestra paz y vuestro trabajo. Aseguramos el flujo de mercancías y servicios, patrullamos los colegios, protegemos a vuestras mujeres, limpiamos las calles de escoria. Nos jugamos la vida para mantener en pie las leyes que os habéis dado, y perdemos nuestra humanidad de antemano con ellas.

Y sí, intervenimos despachos, combatimos el fraude y la corrupción, cerramos lucrativos negocios ilegales. Ante una orden judicial no hacemos ningún tipo de distinción. Cada misión tiene su protocolo específico. No nos pidáis a nosotros elocuencia, tacto ni humanidad, pedídsela a vuestros dirigentes. La dignidad y los principios no tienen lugar cuando los artificios se desmoronan y sale a relucir la condición humana, es entonces cuando se requiere nuestra acción. Defendemos vuestros derechos con nuestras herramientas.

El “estado de derecho” no existe; ni tiene algún tipo de esencia: somos el derecho del estado. La palabra “ciudadano” no es más que un casco o un chaleco antibalas. Los ciudadanos, objetos de nuestros desvelos, no poseen garantías. Los ciudadanos nacen y mueren sin haber conquistado su derecho a vivir.

Os creéis potentes porque secuestráis la razón y la crucificáis en una pancarta. La razón es un anciano con gafas, una mujer gestante, un hombre atrapado en un zulo: vuestra razón es especulativa. Las cosas son como son y deben seguir siendo. No tenemos derecho a soñar ni a ser irresponsables. Cuesta siglos construir una civilización que se derrumba con un soplo.

Nosotros somos la fuerza de la razón. Estamos perfectamente alineados en orden, tenemos un objetivo, seguimos una estrategia, cuidamos nuestro equipo, mantenemos una disciplina. Ante mí solo veo un rebaño en estampida, una multitud iracunda, una razón sin forma atravesada de malos sentimientos que se desplaza fuera de control. Ruido y furia.

Os protegemos de vosotros mismos. Quien piensa que el estado de derecho puede defenderse en base a principios y con sus propios métodos cuestiona la razón del estado y es por tanto un loco. Existe un permanente conflicto entre los medios y los fines. Nuestro trabajo es un metadiscurso que escapa a cualquier fundamentación. Solo quien transgrede las normas es capaz de entenderlo en toda su amplitud. No se trata en realidad sino de un conflicto de percepciones. Solo quienes comparten la misma mirada habitan el mismo mundo. Nuestra mirada no está cegada por sueños ni por falsos afectos, sino por la razón suficiente, la urgente realidad que os atormenta.

Puede que avanzáseis mucho en vuestras luchas si fuéseis capaces de penetrar la coraza y descifrar a la persona, al parecido no igual que es el semejante. Personas que comparten vuestras necesidades y vuestros afectos, que anhelan un mundo armonioso y desarmado, que bromean con sus vecinos y abrazan a sus crías, que solo quieren patrullar en paz y volver por la noche a su cueva sin novedades en el parte del día. Animales, al fin y al cabo, porque incluso la vida de un perro abandonado tiene un valor incalculable y solo los perros guardianes pueden sostener ese valor.

Pero vosotros sois demasiado humanos: no queréis saber lo que hay detrás de vuestros apacibles establos, no reconocéis la violencia salvaje que puede desatar una ruptura del orden, no escucháis la voz de la miseria y la ambición que sale por vuestras bocas. Solo buscáis justificaros, llorar como niños, atacar simbólicamente vuestra frustración, y os quedáis en la superficie, la máquina de guerra que solo es mi cobertura. Creéis conquistar así una especie de nobleza artificial que os sitúa por encima de mí en la escala humana. Te crees mejor que yo, profesor, médico, estudiante. Y debes serlo, porque vives mejor que yo y ganas probablemente más que yo.

Por eso no siento escrúpulos cuando llega el momento de cargar: cumplo con un deber que nos involucra a todos y tengo, por así decir, vuestro mandato divino para hacerlo. Pero, sobre todo, yo también siento la emoción del instante fugaz e irrepetible, el instante que justifica y da sentido a meses de esfuerzo improductivo, a insultos y humillaciones, a una vida de entrega y de servicio. Cuando caen todas las barreras y se rasga el velo de Maya es cuando el ser está vivo, formando parte del acontecimiento. Cuando la criatura se desnuda, siente rabia y miedo y es redimida por el dolor. Las calles arden, los animales se emboscan, el peligro puede llegar desde cualquier ángulo. Solo entonces habitamos el mismo mundo y hablamos el mismo lenguaje.

La historia avanza a golpes bajo la mirada protectora de los ángeles guardianes. No sabríais vivir más que contra nosotros”.

Enfermo pero no muero

Publicado en Autobombo

En las primeras horas de la mañana del 8 de junio de 2017, los empleados de un supermercado Weis Markets en el municipio de Eaton (Pensilvania) estaban almacenando y cerrando la tienda por la noche. Poco antes de la una de la madrugada, Randy Stair, de 24 años de edad, bloqueó las salidas de la tienda y procedió a disparar y matar a tres de sus compañeros de trabajo antes de dispararse a sí mismo. Casi finalizado su turno de trabajo, Stair, se dirigió a la parte posterior de la tienda y bloqueó una de las salidas de emergencia. Luego continuó con sus tareas, almacenando estantes y limpiando. A las 00:10 horas envió enlaces a múltiples archivos y vídeos que detallaban sus planes a través de su cuenta de Twitter; estos archivos fueron etiquetados como Diario, Cintas de suicidio y Conjunto digital. Tras esto, regresó a la parte trasera de la tienda para bloquear el resto de salidas de emergencias y las puertas automáticas de la entrada principal. Luego sacó dos escopetas, caminó por la tienda y mató a tres empleados: Victoria Brong, Brian Hayes y Terry Lee Sterling. Luego se acercó a otro compañero de trabajo, Kristan Newell, que no había escuchado los disparos debido a que escuchaba música con auriculares mientras estaba etiquetando artículos y almacenando estantes cerca de la parte trasera de la tienda. Stair se vio en una cámara de vigilancia CCTV que estaba detrás de Newell. Dispararó contra un vidrio y otras mercancías en la tienda y a varios tanques pequeños de propano portátiles que no explotaron. Newell se quitó los auriculares al escuchar los disparos, se escondió en la sala de la tripulación y llamó al 9-1-1. Después de un corto tiempo, Stair terminó de disparar artículos, fue a la sección de delicatessen de la tienda, se colocó la escopeta en la boca y se suicidó. Todos los disparos provinieron de una sola de las escopetas. Randy declaró en su quinto Suicide Tape que la segunda escopeta era solo como respaldo en caso de que una se rompiera o atascase. Dijo que necesitaba al menos una de las escopetas para ser funcional con el fin de suicidarse.

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La mercancía ideal

Publicado en ¿Qué pasa aquí?, Difusión

Preguntémonos, loca, cuál será la mercancía ideal. Vender cosas útiles se ha vuelto tan inútil como practicar la caridad.

La mercancía ideal no tiene que cubrir una necesidad. La satisfacción de una necesidad es un límite a la productividad. La mercancía ideal debe ser una opción infinitamente actualizable y fácilmente reproducible. No debe ser material, soportar peso, desgaste, suciedad, costes de distribución y demás. Ha de ser una epidemia aparentemente inocua.

Por ejemplo, la CULTURA. La mercancía ideal se teletransporta y no llena. El saber no ocupa lugar, y nunca se tiene bastante. Ni se puede prescindir de una parte ni se puede abarcar nunca el todo. Hábilmente canalizada por sus autores, la cultura misma abre la fuente y el cauce de su reproducción. El problema con la cultura es que su valor aumenta cuanto más se difunde y esto resulta demasiado evidente (es de necios confundir valor y precio, decía el poeta). Que no admite propietarios: es desviable. Y que afila el sentido crítico.

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When Protesters Strike Back. Edición 2018.

Publicado en ¿Qué pasa aquí?

Comenzamos el año con un clásico del “riot porn” y del documentalismo subversivo y anónimo. La serie de vídeos “When Protesters Strike Back” se lanzan a finales de año con motivo de documentar la respuesta a la violencia estatal durante ese año transcurrido. La edición de 2018 va desde las movilizaciones de los chalecos amarillos en Francia hasta los de la comunidad indígena mapuche en Chile.

La edición de este año nos trae manifestantes griegos que conmemoraban diez años del asesinato de Alexis Grigoropoulos (15 años) a manos de la policía, protestas contra la corrupción, estudiantes que ocupaban la universidad más grande de Perú, manifestantes antirracistas luchando contra la policía en Italia, estudiantes colombianos protestando contra el presidente, palestinos protestando por la reubicación Embajada de EE. UU., Manifestantes belgas que piden la renuncia del Primer Ministro, protestas contra la austeridad en Argentina, anarquistas que luchan contra la policía durante el Mayday en Montreal, defensores de la ZAD en Francia que se mantienen firmes, ataques molotov contra la policía británica en Irlanda del Norte y ¡mucho más!

Países incluidos en esta edición: Italia, Chile, Perú, Grecia, Francia, Argentina, Rumania, Tamil Nadu, Vietnam, Argentina, Colombia, Bélgica, Panamá, Irlanda del Norte, Honduras, Canadá