Arte y Propaganda por el hecho.

Publicado en ¿Qué pasa aquí?, Autobombo, Difusión

ARTE Y PROPAGANDA POR EL HECHO
10.10.2019 – 11.01.2020
A cargo de Democracia

Byron Maher/ Sindicato de manteros – CDR Joan Rebull – El Pressentiment – En Contingencia – Laura Pinta Cazzaniga – Monte Perdido 60 Bis – Sitesize

Inauguración, jueves 10 de octubre a las 19.00 h en ACVic Centre d’Arts Contemporànies (Sant Francesc, 1 Vic)

Esta exposición se configura alrededor de las nuevas prácticas artísticas de inspiración libertaria que se están dando actualmente en el estado español. Prácticas que más allá de su propio contenido político, son políticas por las condiciones de producción y difusión, ajenas a la institución arte y que buscan imbricarse con determinados movimientos sociales. Desde hace unos años podemos cartografíar una serie de encuentros en los que se ha buscado reflexionar de manera colectiva sobre las relaciones entre arte y anarquía en las que la presencia del activismo de cuño libertario ha sido indisociable: Arte y propaganda libertaria (Madrid, 2015), ANARCO (Valencia 2016-17), las Jornadas de Arte y Creatividad Anarquistas (Madrid, 2015-2019).

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Acoso laboral

Publicado en ¿Qué pasa aquí?

Contra el miedo a la carencia, al sometimiento, a no poder negarse, a no poder escupir (rebelarse), y de la misma manera que haría un hámster, nuestras glándulas parótidas (conductos salivares), como en un gesto inconsciente de resistirse a tragar y, por tanto, de guardar ante la carencia, se obstruyen con adenomas (tumores benignos) y literalmente, no podemos comer. 

El hipotálamo, que es el regulador central de las funciones viscerales autónomas, endocrinas y nerviosas de nuestro cuerpo, desde el cerebro organiza conductas fundamentales tales como la liberación de hormonas de la hipófisis, la conservación de la temperatura corporal y la organización de conductas como la alimentación, ingesta de líquidos, apareamiento, agresión, etc. Ante una amenaza o riesgo, estamos diseñados para prepararnos para un ataque o una huída y, para tal fin, activamos y nos proporcionamos la mayor cantidad de energía posible. El hipotálamo, entonces, estimula una alarma que combina señales nerviosas y hormonales. Los circuitos nerviosos aumentan la sensación de alerta, enfocan la atención, reducen la sensación de dolor, controlan el hambre, el sueño, los deseos sexuales, etc. Las glándulas suprarrenales liberan cortisol y adrenalina. El cortisol, la hormona del estrés, agudiza el sistema inmunológico y aumenta la cantidad de combustible en la sangre (carbohidratos, glucosa y grasas) necesario para reaccionar al estrés. La adrenalina aumenta los latidos del corazón, eleva la presión de la sangre y aumenta la producción y utilización de energía. Cuando el cuerpo deja de percibir una amenaza, se regula automáticamente y la alarma se desactiva. Pero cuando el cuerpo está sistemáticamente enfrentado a situaciones estresantes (el acoso psicológico en el trabajo, o mobbing, es considerado un severo estresor psicosocial) la alarma permanece activa y el cuerpo funciona todo el tiempo en estado de alerta. Su activación nerviosa y hormonal constante deteriora el organismo generando diversos problemas psicosomáticos: úlceras gástricas, alteraciones en la tiroides, crisis cardiacas, dolores musculares, psoriasis, diabetes, ataques de pánico, mareos, dolor de extremidades, comportamientos compulsivos, alteraciones del sueño, irritabilidad, auto medicación, auto aislamiento, sensación de soledad y abandono, ansiedad, hipervigilancia, llanto incontrolado, depresión, trastornos alimenticios, dificultad para concentrarse, irritabilidad, apatía, indefensión, desesperanza, suicidio, etc.

Todas nuestras convicciones acerca de la invulnerabilidad e ilusión de control personal,  de visión de un mundo afectuoso, justo y con significado, nos proporcionan sensación de estabilidad y control y, este equilibrio, es necesario para nuestro sistema conceptual. Pero cuando nos encontramos expuestos a estrategias de acoso de forma sistemática, cuando sentimos atacada nuestra dignidad de manera sistemática, recibimos un tipo de información incompatible con los modelos mentales existentes de comprensión del mundo. Ese ataque a nuestras creencias básicas, puede derivar en una intensa crisis psicológica o en la desintegración de nuestra comprensión de la realidad y de nuestro mundo interior. Esta ruptura cognitiva contribuye a generar en nosotrxs un profundo estado de desesperanza e indefensión, ya que los esquemas válidos previos nos resultan ineficaces para interpretar la situación de acoso. En este punto, desarrollamos trastornos de estrés postraumático, o reconstruimos un nuevo mundo con un sistema de creencias más adecuado a la nueva situación.

Libre descarga: Guía básica de autodefensa

Imagen en Rayos X de hámster comiendo