El barrio es nuestro

PRESENTACION el barrio es nuestro.jpg

Hoy, Jueves 21 de febrero, a las 18:30 horas, se har谩 la presentaci贸n del proyecto, El Barrio es nuestro, en el Centro Cultural Paco Rabal聽 (Traves铆a de Felipe de Diego 11, Puente de Vallecas, Palomeras Bajas

La Federaci贸n de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), la Asociaci贸n de vecinos de Palomeras Bajas (Madrid) y el colectivo Todo por la praxis, se han unido para llevar a cabo el proyecto “El barrio es nuestro”, un homenaje a m谩s de 40 a帽os de lucha vecinal para la mejora de los barrios perif茅ricos de Madrid. El lema “El barrio es nuestro” fue uno de las esl贸ganes m谩s usados en las movilizaciones de los vecinos. Este eslogan聽 sintetiza el esp铆ritu de estas movilizaciones y representa a todos aquellos que han sido utilizados en los 煤ltimos 40 a帽os por las distintas asociaciones de vecinos de Madrid para reivindicar mejoras en los servicios sociales, en los equipamientos p煤blicos y en el acondicionamiento de los barrios

elbarrioesnuestro2.jpg

El movimiento asociativo ha tenido un papel fundamental en estos procesos de transformaci贸n de la ciudad. El proyecto “El barrio es nuestro”聽 pone en valor estas reivindicaciones vecinales y sus conquistas. La intenci贸n no es realizar una revisi贸n de estos procesos con car谩cter nost谩lgico, sino actualizar el discurso a trav茅s de su confrontaci贸n con el contexto en el que nos encontramos.

Entre las intervenciones planteadas para este homenaje est谩 la producci贸n de una cartel corp贸reo con el eslogan “El barrio es nuestro”. Se pretende as铆 cristalizar ese lema como un elemento de representaci贸n de las mencionadas reivindicaciones. Las letras se han construido con ladrillos,聽 cada letra tiene 1,5 metros de alto, la pieza final se extiende a lo largo de 15 metros. Esta intervenci贸n se ubica en el Museo de Esculturas al aire libre de Palomeras Bajas.

El Barrio de Palomeras Bajas se caracteriz贸 por sus grandes carencias, casas degradadas, inhabitables y con necesidad de equipamiento, etc…y por la lucha que de manera continuada ven铆an protagonizado las 3.200 familias junto a la asociaci贸n de vecinos de Palomeras Bajas desde hacia a帽os, por unas viviendas dignas.

El equipo de arquitectos, autores del proyecto de remodelaci贸n del Poblado M铆nimo de Vallecas integrado por Mariano Calle, Jos茅 Manuel Pazos, Jaime de Alvear y Alvaro de la Pe帽a, apoy谩ndose en el “Real decreto 2838/1978, de 27 de octubre” decidi贸 destinar el 1% del presupuesto para la generaci贸n de un espacio publico聽 que mejorase la calidad ambiental y el marco de convivencia. Para ello se incorporo al proyecto la paisajista Silvia Decorde con el fin de聽 crear un entorno ajardinado para la implantaci贸n de un conjunto de obras realizadas entre el equipo de arquitectos y los artistas pl谩sticos ( El escultor Javier Aleixandre coordin贸 la labor realizada por los escultores Juan Bordes, Joaqu铆n Rubio que colaboraron estrechamente con el equipo de arquitecto y Jes煤s Valverde; el ceramista Arcadio Blanco y los pintores Ceferino Moreno y Jos茅 Luis Pascual).

Ya han pasado 27 a帽os y este museo de esculturas al aire libre constituye un ejemplo singular. Por lo que pensamos que la incorporaci贸n de la escultura desarrollada en el proyecto “El barrio es nuestro” es un aporte a la puesta en valor de esta iniciativa.

elbarrioesnuestro3.JPG

El barrio es nuestro

http://www.todoporlapraxis.es/?p=1515

En el Madrid de posguerra surgen las asociaciones de vecinos para reivindicar la mejora de sus condiciones de vida. El germen del movimiento vecinal fue la precariedad de las viviendas de los suburbios que se originaron como consecuencia de la inmigraci贸n interna de espa帽oles. Las reivindicaciones vecinales ten铆an como objetivo que las administraciones invirtieran en mejorar elementos b谩sicos como el alumbrado de las v铆as p煤blicas o el alcantarillado de sus barrios. Las primeras asambleas vecinales empezaron a estructurarse de forma m谩s o menos formal en el a帽o 1964, al amparo de la Ley franquista de Asociaciones, que reconoci贸 por primera vez el derecho de asociaci贸n. A partir de la fecha se crearon las primeras asociaciones, en concreto la de Palomeras Bajas, en 1968, y a partir de entonces otras 20 asociaciones fueron surgiendo en barrios populares de Madrid (Moratalaz, Orcasitas, San Blas, Puente de Vallecas). El asociacionismo vecinal cobr贸 fuerza y extendieron sus reivindicaciones, demandando mejoras en los servicios p煤blicos, equipamientos y dotaciones de sus barrios. El asociacionismo vecinal se consolid贸 no solo como un movimiento que reclamaba soluciones al d茅ficit de servicios b谩sicos, sino que tambi茅n como un movimiento asociativo de mayor calado. A lo largo de sus m谩s de 40 a帽os de historia se han ido consolidando y han legitimado la actividad del movimiento vecinal. Ahora, aunque el movimiento ciudadano ha ido evolucionado, se enfrenta ahora a nuevos retos. As铆, las nuevas realidades y reivindicaciones de los vecinos de Madrid est谩n cambiando tambi茅n su forma de seguir reclamando soluciones a los problemas que le afectan diariamente. El barrio se entiende como un fragmento de la ciudad que se conforma como una construcci贸n social, pol铆tica, econ贸mica, cultural y mental. Sin embargo el barrio tal como lo entend铆amos hace unos a帽os, donde el territorio se encontraba fuertemente segregado, ya no existe tan claramente. La distribuci贸n espacial respond铆a a las l贸gicas de distribuci贸n de los centros de producci贸n y la clara distribuci贸n de clases en el territorio.

En este contexto globalizado el barrio ya no se encuentra tan significado, existe una mayor complejidad de flujos, tanto de capitales como de personas. En estos momentos la identificaci贸n con el territorio de los habitantes es mucho menor. Sin embargo, el barrio sigue siendo un espacio determinante para la articulaci贸n de procesos de reivindicaci贸n colectiva, ya que sigue siendo un espacio que posibilita las colaboraciones y conexiones entre sus habitantes. En el barrio se han canalizado y se canalizan importantes actividades reivindicativas y propositivas que han beneficiado de manera directa a los vecinos pero que, a su vez, han incidido en la construcci贸n colectiva de la ciudad. El movimiento asociativo ha tenido un papel fundamental en estos procesos de transformaci贸n de la ciudad. El proyecto El barrio es nuestro se articula como una herramienta de visibilizaci贸n que pone en valor estas reivindicaciones vecinales y sus conquistas. La intenci贸n no es realizar una revisi贸n de estos procesos con car谩cter nost谩lgico, sino actualizar el discurso a trav茅s de su confrontaci贸n con el contexto en el que nos encontramos.

La Federaci贸n de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM), la Asociaci贸n de vecinos de Palomeras Bajas (Madrid) y el colectivo Todo por la praxis, se han unido para llevar a cabo el proyecto “El barrio es nuestro”, un homenaje a m谩s de 40 a帽os de lucha vecinal para la mejora de los barrios perif茅ricos de Madrid. El lema “El barrio es nuestro” fue uno de las esl贸ganes m谩s usados en las movilizaciones de los vecinos. Este eslogan聽 sintetiza el esp铆ritu de estas movilizaciones y representa a todos aquellos que han sido utilizados en los 煤ltimos 40 a帽os por las distintas asociaciones de vecinos de Madrid para reivindicar mejoras en los servicios sociales, en los equipamientos p煤blicos y en el acondicionamiento de los barrios

El movimiento asociativo ha tenido un papel fundamental en estos procesos de transformaci贸n de la ciudad. El proyecto “El barrio es nuestro”聽 pone en valor estas reivindicaciones vecinales y sus conquistas. La intenci贸n no es realizar una revisi贸n de estos procesos con car谩cter nost谩lgico, sino actualizar el discurso a trav茅s de su confrontaci贸n con el contexto en el que nos encontramos.

Entre las intervenciones planteadas est谩 la producci贸n de una cartel corp贸reo con el eslogan “El barrio es nuestro”. Se pretende as铆 cristalizar ese lema como un elemento de representaci贸n de las mencionadas reivindicaciones. Las letras se han construido con ladrillos,聽 cada letra tiene 1,5 metros de alto, la pieza final se extiende a lo largo de 15 metros y ser谩 instalada en el Museo de Esculturas al Aire Libre (Traves铆a de Felipe de Diego, Barrio de Palomeras Bajas).

Esta escultura se aleja de las convencionales esculturas p煤blicas, que suelen estar asociadas a la representaci贸n del poder y formalizadas en monumentos figurativos de ensalzamiento y conmemoraci贸n de personajes hist贸ricos. La noci贸n tradicional del monumento es ajena a los procesos de luchas sociales de barrio. Esta escultura es un reconocimiento del trabajo de las personas que han estado implicadas en el movimiento asociativo vecinal, vecinos an贸nimos que consiguen modificar su entorno y logran lo que la administraci贸n les hab铆a negado.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *