La Bienal de Venecia, Dalí y el fascismo español.

Publicado en ¿Qué pasa aquí?, Memoria Histórica

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El Enigma de Hitler (Detalle) Salvador Dalí.

Ya sabemos todas de que va el pabellón español en la Bienal de Venecia, gira en torno a la figura de Dalí, nada que objetar y deseamos lo mejor a todos los involucrados, lo que resulta más que curioso es que a estas alturas nadie haya dicho ni pío de la simpatía del artista por el régimen fascista de Franco, que no se haya aprovechado la oportunidad para descubrir esa faceta al gran público (es de ley hacer notar que tampoco la aprovechó ese museo super-progresista llamado Reina Sofía). Así que nada, nos toca a nosotras sacar el espantajo, va aquí este artículo de Vicens Navarro traducido de Counterpunch:

Dalí y el fascismo
por VICENTE NAVARRO

La transición española de la dictadura a la democracia tuvo lugar bajo el dominio de las fuerzas conservadoras que controlaron el aparato del Estado fascista desde 1939 a 1978. El liderazgo de las fuerzas democráticas acababa de salir de la cárcel o de regresar a España desde el exilio y no pudo igualar los enormes poderes que la ultraderecha tenía en las instituciones políticas y en los medios de comunicación, donde el control era casi absoluto. La movilización de los trabajadores en contra de la dictadura había sido fundamental para poner fin a esa dictadura. De 1974 a 1976, España registró el mayor número de huelgas que existían en Europa, huelgas dirigidas a poner fin a la dictadura. Franco murió en la cama, pero la dictadura terminó en las calles, con movilizaciones de los trabajadores. Esa presión popular fue capaz de modificar, pero no romper, sin embargo, el aparato del Estado dictatorial.

El enorme poder de las fuerzas ultra-conservadoras y la debilidad de la dirección política del movimiento democrático izquierdista impidieron el establecimiento de una democracia plena y, como consecuencia, las fuerzas conservadoras mantienen una enorme influencia en la vida política y cultural de España. Eso explica las dificultades que las fuerzas progresistas en España han tenido en la corrección de la historia oficial promovida por las fuerzas conservadoras post-franquistas en el país.

Un ejemplo de esta incapacidad para cambiar la historia “oficial”, es como Dalí se presenta al público. Hay toda una industria orientada a la promoción de sus pinturas y su vida. Y Dalí es una figura importante celebrada en España. Recientemente, el principal teatro de la ópera de Barcelona – el Liceu – mostró una ópera dedicada a Dalí. Y Cadaqués, uno de los lugares de la costa mediterránea donde la burguesía catalana pasa sus vacaciones, tiene un monumento en la principal plaza de la ciudad con su figura.

Dali era, sin embargo, una persona con posiciones fascistas claras. Los medios han mantenido un silencio cómplice de ello. En las raras ocasiones en que la política aparecen en la biografía oficial de Dalí, su apoyo a la dictadura se explica como su intención de estar en buenos términos con el aparato de ese estado con el fin de evitar el pago de impuestos, una percepción general que tuvo lugar en Cataluña y España , donde el fraude fiscal siempre ha sido una práctica generalizada entre los ricos. Esta colaboración con la dictadura se trivializa porque en la comunidad de los ricos (entre las que Dalí era una figura prominente) todo el mundo practicaba (practica) el fraude fiscal. A excepción de esta información que por lo general aparece como una nota al pie, no se dice nada acerca de la fuerte implicación de Dalí con el fascismo. Así es como aparece el dominio de las fuerzas conservadoras en la formación de la percepción del mundo del arte. El equivalente de esta situación en los Estados Unidos sería como si el Kennedy Center de Washington dedicara todo un musical a la figura de Ezra Pound, el partidario en America de Mussolini, que adecuadamente ha sido condenado al ostracismo en la comunidad de escritores de los EE.UU..

En su libro detallado y excelente sobre Dali, Ian Gibson ha documentado la identificación de Dalí con el fascismo en España desde el principio. (La vergonzosa vida de Salvador Dalí. Faber and Faber, 1997). Durante la guerra civil, Dalí nunca salió en apoyo de la República. Él no colaboró, por ejemplo, en la Feria de París en 1937, donde Picasso presentó su Guernica, destinada a recaudar fondos para la causa republicana. Y pronto se hicieron explícitas sus simpatías por el golpe fascista de 1936 y por la dictadura que se confirmó en una carta a Buñuel. Él hizo explícita y conocida su admiración por la figura y la obra del fundador del partido fascista español (La Falange), José Antonio Primo de Rivera, y utilizó en sus discursos y escritos expresiones fascistas (como el saludo ” Arriba España “), en referencia al rol especial que España tenía en la promoción de sueños imperiales sobre otras naciones. Él simpatizaba con las opiniones antisemitas de Hitler y celebró la alianza de Franco con Hitler y Mussolini contra Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos. También dio la bienvenida a la “solución del problema nacional” en boga en los círculos nazis y fascistas en ese momento.

Dalí se convirtió en el principal defensor de la dictadura de Franco en el mundo artístico. Fue también, como el fascismo español lo era, muy cercano a la Iglesia y al Vaticano del Papa Pío XII, defendiendo la idea de que el arte moderno necesitaba estar basado en el cristianismo. Su lealtad a la dictadura fascista continuó hasta el final, defendiendo las políticas de terrorismo de estado que incluyeron asesinatos políticos, incluso en los últimos momentos de esa dictadura. Unos meses antes de morir, Franco firmó órdenes de ejecución de cinco presos políticos, lo que creó un gran revuelo internacional de protesta. Dalí defendió las órdenes de ejecución de Franco, indicando incluso que muchas más penas de muerte deberían de haber sido firmadas por el Generalísimo, a quien se refirió como “el héroe más grande de España”. Franco es la figura española que ha matado a más españoles en la historia del país, (120.000 de ellos todavía están desaparecidos sin saber donde están enterrados).

Todos los hechos están bien documentados en el libro de Ian Gibson, pero rara vez, o nunca, aparecen en la prensa española. En realidad, La Vanguardia, que pertenece a la familia Godó, (un importante partidario del golpe fascista y que solía ser el principal defensor de la dictadura española y ahora se ha convertido en el periódico conservador más importante de Cataluña), mantiene la publicación de artículos sobre la vida de Dalí, sin referirse a estos eventos.

Las clases populares, sin embargo, tienen memoria. Dalí era odiado por las fuerzas democráticas. Cuando murió Franco, Dalí huyó de Cadaqués, con miedo por su vida. En 1976, durante los últimos años de la dictadura, una bomba fue descubierta debajo de su asiento habitual en un gran restaurante en Barcelona. Y pronto se dio cuenta de que su vida y su patrimonio podrían estar en peligro si las fuerzas democráticas ganaban. Pero subestimó el poder de esas fuerzas ultraconservadoras que eran leales a él. El Rey, Juan Carlos I, nombrado por el general Franco, se convirtió en el jefe de Estado y de las fuerzas armadas en la democracia recién establecida y extendió su protección a todas las grandes figuras de la creación fascista incluyendo Dalí. Y un monumento con su estatua fue erigido en Cadaqués.

20 respuestas a “La Bienal de Venecia, Dalí y el fascismo español.

  1. Perdón, pero se ha dicho constantemente y si vais a Venecia lo veréis en directo. Supongo que no habéis estado en las presentaciones previas en las que se ha hablado sobre su posición política, la vinculación con Franco y el régimen dictatorial, su fascinación por el poder y las relaciones de poder (en lo privado y en lo político). Tampoco habréis leído las declaraciones en prensa en las que se comenta el tema sin tapujos (supongo que “posición política despreciable” es no decir ni pío) y evidentemente no habréis leído el material del catálogo ya que aún no ha salido publicado.
    Un saludo!

    1. Hola

      Tienes razón, no he estado en las presentaciones ni he leído el catálogo.

      No me cabe duda sobre lo que dices, aún así no deja de ser significativo que a pesar de haberlo contado en esas presentaciones no se haya mencionado explicitamente en ninguno de los artículos, reportajes y demás que han ido saliendo en prensa especializada y generalista y que si he podido leer (unos cuantos la verdad). No se si convendrás conmigo que decir: “Políticamente Dalí era bastante despreciable, pero no olvidemos que es alguien que nace en las vanguardias, como Marinetti y muchos más, que también quedan fascinados por el poder y su estética” es lo suficientemente abierto como para ser poca cosa para quien no esté familiarizado con el tema (hablabamos del gran público), una nota al pie como la que se señala en el artículo sobre su condición de defraudador. Entiendo por otro lado que su asimilación con muchos otros pasa como un intento de normalizar su ideología entre las estridencias de las vanguardias. Quizás por nuestra parte echábamos de menos algo más tajante, pero eso es problema nuestro, no cabe duda. De todas formas el no decir ni pio, era algo que aplicamos sobre la “comunidad artística” (si tal cosa existe), no deja de ser curioso que no se hubiera polemizado con esta cuestión hasta ahora.

      Ójala esta sea una oportunidad para acabar con esa incapacidad de cambiar la historia oficial, como señala Navarro, sobre la figura de Dalí y no un paso más en su mitificación/ mistificación. Tal como estamos viendo una relectura de la historia oficial es lo menos que se nos puede exigir en este contexto de fractura del relato fundacional de esta democracia en la que vivimos.

      Otra cuestión sería la de si la creatividad, la genialidad y todas esas zarandajas son más o menos importantes y si pueden ser igualmente disfrutadas conociendo su ideología. Pero eso ya es harina de otro costal y nos llevaría a una discusión sin final, o con un final a lo Durruti: «Al fascismo no se le discute, se le destruye.»

      Saludos

        1. Querido Pedro

          Ríete todo lo que quieras, es simplemente una opinión, Todas tenemos una igual que todas tenemos culo. Si tanto molesta que se opine pues que no hagan nada o que no se lo cuenten a nadie, así no hay problema.

  2. El pabellón de deportes español 2015, un intento subcontratado para limpiar el expediente de nuestro caudillo y guardian del museo de la ex-reina, el sumiso borjita villel. Tremenda mancha (informalista, of course) su bajada de calzones, con subida de precio en la entrada al museo público del Banco Santander incluida, la del enésimo enema Daliniano que tanta visita ficticia brindó al museito de marras.

  3. Es clarificador comprobar que el ministerio de asuntos exteriores ha optado por contratar un community mánager en lugar de un comisario.
    Tiene su lógica.

  4. Yo no puedo ir a Venecia, no tengo pasta. Pero se ve todo claro, clarísimo a la luz del artículo, tanto que no hace ni falta ir, ni leerse el catalogo, ni ná, Disculpemos al genio que haya sido un fascista, viva la autonomía del arte.

  5. ImPPagables imágenes del despropósito daliniano en el fb de un director de centro de arte del sur peninsular.
    Inquietante la aparicion en varias de esas fotos de un gordo disfrazado de dalí que se pasea por el pabellón con barretina y un reloj derretido de plásti o.
    Lo mejor, la video-entrevista a Borja Villel.
    Qué garbo, qué tronío, qué limpieza de sable.

  6. Asistentes a la apertura del pabellón de España en Venecia 2015:
    Falangistas, Cristo Rey, la madre del cordero y el Opus Dei.

  7. Con todo, no sé si Dalí estuvo en alguna Bienal, como sí estuvo Tápies y los informalistas.
    Cuando los nazis llegaban a París, Dalí fue el primero en huir del nazismo.
    Picasso optó por quedarse tan ricamente.
    Esto no justifica la posición ideológica de nadie.
    Pero donde se aduce que Dalí es esto o lo otro, se puede trasladar a aquellos que abrazaron la democracia después de ser material de propaganda, como aseguraba Tápies, como si no fuera con él.

  8. Yo he estado en Venecia, y sinceramente los 4 artistas me parecen más que correctos, lo que no me parece correcto es la sala principal, con entrevistas a Manolo Borja, y demás. Creo que los labios y las sillas sobran, al igual que sobraba la moqueta y el color. Escuche de unos ingleses preguntar por quién era el artista de dicha sala. La gente ha aprovechado para fotografiarse en los labios y ni siquiera son de Dalí, son de Mae West !!! .. Otra cosa que no entiendo es el Dalí performativo, incrédulo de mi esperaba esas imponentes modelos desnudas que usaba Dalío para sus inauguraciones en plan fiesta. Incluso llegué a pensar en el famoso chuletón sobre smoking blanco en la inauguración del Moma, mientras resonaba en el aire “todavía sigue la herida abierta”… Pero tal vez era en el apoyo de Dali al mundo LGTB ayudando a Peki D’Oslo a convertirse en Amanda Lear, siempre se rumoreó que le pagó la operación de cambio de sexo. Y lo que me encontre son 3 lps en una mesa que al igual que toda la producción musical de Amanda deja bastante que desear, puedes comprar toda su discografía por menos de un euro cada vinilo. Cuando tenemos productos nacionales que le dan mil vueltas a Lear como Susana Estrada, y su arreglista el mítico Josep LLobell, y todo ello grabado en Barcelona en los Estudios Belter.

    Tengo un lío con Dalí que no me aclaro … PARA CUANDO UN DALI DE VERDAD?? RODEADO DE ESTAFADORES Y GENTES DEL MAL VIVIR COMO A ÉL MÁS LE GUSTABA …

    1. Se me olvidaba el catálogo lo tengo, pero no me interesaba leer lo del pabellón español, ahora lo leeré a ver si salgo de dudas. Amanda Lear ?? en fin un pabellón mediocre no por los artistas elegidos, sino por la sala central, que parece el ego desmedido de un curator usando el marketing que ofrecen los labios de Mae West pasados por Dalí al sofa inglés, sin olvidar lo politicamente correcto que le supone al PP el tema Dalí.

      Ayss cuanto eché de menos el pabellón de Santiago Sierra y el buen hacer de María Corral, igualito que el Enwezor .. una Bienal desastrosa, ad-hoc con el pabellón de España.

  9. Compre su souvenir surrealista para masas marca Dalí ©. El auténtico !!

    A medio camino entre Tanguy y Magritte, tenemos al que algunos proponen como el gran surrealista. Y yo me pregunto si la ambición económica, la hipocresia existencial, el miedo a salir del armario, la pleitesía al régimen fascista, son valores surrealistas. Que diría el bruto de Oscar Domínguez, aquél pintor canario que dejó tuerto a Victor Brauner de un botellazo en una pelea en un bar siendo los dos del mismo bando, que pensaría de Dalí justo antes de terminar de preparar su última cena, dejar la carta a sus amigos advirtiendo del surrealismo de la misma y de su voluntad de que cenaran en la misma mesa donde se había pegado un tiro en la sién minutos antes de dejar la puerta abierta para que sus invitados pudieran disfrutar de una auténtica cena surrealista . . llamémosle morbidamente performance al suicidio anunciado de Dominguéz y digo anunciado por la cantidad de revólveres pintados, como el que le voló la sien. Que habría pensado el bueno de Oscar de un surrealista llamado Dalí ?? Su chuleta sangrante sobre smoking blanco en la inauguración del Moma y su saludo a Picasso nos dejan ver lo chusco del personaje .. “Sigué abierta la herida?” … Palidece al lado del canario, como debió palidecer ante Buñuel, (su padrino ante la generación del 27 y el que le apadrinó en USA presentándole a Chaplin y a Walt Disney), cuando intentó con el gobierno de Franco apropiarse de “Un perro andaluz” . . el tribunal internacional por supuesto sentenció a favor de Buñuel y en contra del tandem Dalí/Franco … y todo eso para volver al realismo, a pintar Hércules y Cristos, a firmar por cuatro perras ante notario barbaridades para su legado, no me extraña que se diga . . “Si no lo conoce Descharmes no es Dalí”. Si tanto quería la pela debió haber aprendido del rey Picasso, y haber encargado a un Zervós de turno la catalogación de su obra … al final la fundación Gala no vale ni para hacer un simple certificado.

    El dinero es muy conservador y huye de la duda, al igual que huye de Dalí, su valor en el mercado lleva una tendencia a la baja desde los años 50’s, y pòr mucho que se empeñe el gobierno de españa eso no va a cambiar de ninguna manera. Al final quedará todo en souvenir surrealista para masas marca Dalí ©.

  10. Durante la última gran parada que le montó el Reina Sofía, repartí varios días en las interminables colas de papanatas, octavillas en las que se denunciaba el fascismo daliniano. Y más aún su delación de Buñuel en USA, lo que estuvo a punto de costarle muy caro (A Buñuel, por supuesto. A Dali le sirvió de promoción.) No menos delictivo es el hecho de firmar cientos de láminas en blanco para que sus mamporreros las imprimiesen y vendiesen. A pesar de eso, no hay verano en el que en Venecia, precisamente, se celebre una gran exposición de sus productos a la venta. No se si Urroz tendrá algo que ver con eso, pero si no es así, seguro que le gustaría mucho.

  11. Marti Manen es una versión modernilla de Ruiz de Samaniego con la pleitesía debida al tahúr del reina.
    He estado en Venecia , el pabellón es penoso y punto.

    1. Desde luego al curator no le faltan buenos adjetivos autocalificativos.

      Pero falta que diga la verdad, que él hizo una propuesta para ganar, para ser seleccionado por un jurado pacato a las ordenes del gobierno y es lo que hizo, meter a Dali a saco. Que no se queje si luego le caen palos que hacer algo para ganar es lo que tiene: ganas pero has hecho una mierda reaccionaria y casposa.

      1. Bueno, la carrera previa de este comisario-funcionario ha sido reaccionaria y casposa desde siempre..
        Por lo menos con esta pamplina de Dalí no ha intentado salir de su zona de confort, que ahí la debacle habría sido incluso más antológica.

    2. La entrevista-control de daños que enlazais aporta la credibilidad propia del medio endogámico y emprendedor que la publica: Ninguna.

      La última pregunta, por ejemplo, es de sainete.
      En ella el entrevistador amigo plantea una torpe finta autocrítica, afirmando que determinadas voces habían calificado la propuesta daliniana de Martí como “el menos político de los proyectos presentados”.
      La intención de esta pregunta es clara, como clara es la manipulación que plantea, al partir y dar relevancia a un presupuesto falso y torcitero.
      La opción elegida por el jurado es sin duda la propuesta ideológicamente (nacionalismo centralista 2.0, marca esppaña al cubo ) más marcada de las tres candidatas finales al pabellon, y esto se hace obvio si pasamos a enumerar las que, aun cumpliendo la misma función, no lograron ser seleccionadas:
      Por un lado teníamos la propuesta en la que los artistas oficiales del anterior equipo de gobierno del ayuntamiento de Madrid, Cristina Lucas y Fernando Sánchez Castillo, eran presentados como parejita, en una operación equiparable a enviar a Ana Botella y Jose María Aznar como representantes en Eurovisión.
      Como segunda opción, nos encontramos con Rogelio López Cuenca, un artista de centro moderado, más habil y resabiado que los anteriores, con los que no obstante comparte representación comercial.
      Aunque ambas propuestas recogen autores que actúan dentro del subgénero del arte político, resulta innegable que el proyecto de Manen es el que más voluntariosamente refleja y decora las políticas de propaganda externa del ministerio de asuntos exteriores y del gobierno neofascista de Mariano Rajoy.

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