[Levantamientos] La revuelta no es una exposición de arte

Traducción del artículo [Soulèvements] La révolte n’est pas une expo d’art publicado en paris-luttes.info

Desde el 18 de octubre, y hasta el 15 de enero de 2017, la burguesía parisina podrá sentir escalofríos con la exposición «Soulèvements (Levantamientos)» en el Jeu de Paume, centro de arte institucional financiado por el Ministerio de Cultura y Comunicación y por ricos patrones privados no muy conocidos por su deseo de derrocar el sistema capitalista (el banco Neuflize OBC y la compañía de relojes de lujo Jaeger-LeCoultre).

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Escalofríos para la burguesía… La revuelta no es una exposición de arte

Esta exposición trata de «la cuestión del malestar social, la agitación política, de insumisión, insurrecciones, revueltas, revoluciones, agitación, alborotos,trastornos de todo tipo.» ¡Nada menos!

El «curador» Georges Didi-Huberman, filósofo e historiador del arte, no es muy conocido por su carrera de agitador. Sin embargo desde hace mucho tiempo es un referente del mundo del arte y la élite cultural. Por lo tanto, está en su lugar: el Jeu de Paume. Pero ¿Qué es lo que le lleva a hablar allí de revueltas y revoluciones? ¿Qué tiene que ver con esto?

En La sociedad del espectáculo, Guy Debord escribió que «el espectáculo no es una colección de imágenes, sino una relación social entre personas mediatizada por imágenes.» Básicamente, el problema no son tanto las propias imágenes (la producción cultural, desde la televisión a la publicidad pasando por el cine y todo lo demás) como el mundo que las produce y con qué objetivos.

Georges Didi-Huberman justifica así su exposición: «las imágenes son hechos y no sólo objetos de decoración o fantasías» [1].

En este caso, estos «actos», estas imágenes, dispuestas en un museo en el corazón burgués de la capital, lejos de ser «levantamientos» nos recuerdan la resistencia del sistema capitalista moderno (el «espectáculo difuso», como Debord lo llamó). Lo que estamos tratando aquí tiene que ver mucho más con un funeral de diferentes brotes subversivos [2] que con la incitación a la rebelión y la desobediencia.

Y los ensayos de autores conocidos, vagamente rebeldes [3] que llenan el catálogo de la exposición, no cambiará nada.

Además, el alcance subversivo del recuerdo de los momentos insurreccionales a lo largo de la historia que se muestran, son neutralizados por un elemento inesperado: la presencia a su lado de artistas contemporáneos que son en su mayoría representantes apolíticos bien integrados en el mundo del arte y todo se llena de oportunismo, deshonestidad, retórica y postureo pretencioso. [4]

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La aproximación política de la exposición se reveló desde el principio con la imagen de la portada del catálogo: mientras que prácticamente todas las imágenes «políticas» aluden al espectro de «izquierda», la foto de la portada está cogida del ámbito reaccionario, ya que muestra manifestantes unionistas favorables a la presencia del dominio británico en Irlanda del Norte …

¡Hola confusionismo! lo que cuenta por encima de todo, es el swag [5] de los lanzadores de piedras más que sus objetivos políticos. Esto también se confirma explícitamente por Georges Didi-Huberman en una entrevista a RFI: «…ellos son de una belleza extraordinaria.» [6] Bah-ha-ha en este caso.

Por último, las fotografías y documentos de los levantamientos revolucionarios sólo sirven como coartadas para una exposición sensacionalista vacía de sentido, o peor, una expo donde el objetivo es la asimilación de las asperezas de la rebeldía: en un mundo donde la dominación estatal y capitalista es permanente ¿qué significa la exposición de «imágenes revolucionarias» en el seno de una institución burguesa sino otro intento de burlarse de los que no quieren adaptarse a un mundo que no es el suyo? Esta exposición «es una manera de cubrir todo el asunto con un barniz y olvidar lo que está abajo». [7]

Souley, Eve y Maha


NOTAS

1-http://www.philomag.com/lactu/breves/georges-didi-huberman-les-images-sont-des-actes-et-non-pas-seulement-des-objets

2-A granel hay fotos o dibujos o pinturas o piezas de vídeo, por ejemplo, sobre la Comuna de París en 1871, las revueltas parisinas de mayo de 1968, las panteras negras en Chicago en 1969, el levantamiento zapatista en Chiapas en los años 1990 o la revuelta en la plaza Tahrir de el Cairo en 2011.

3- Entre los que podemos señalar a Judith Butler, Toni Negri, Jacques Rancière y Marie-José Mondzain.

4- Ejemplos no exhaustivos: Robert Morris, Raymond Hains, Henri Michaux, Roman Signer, Dennis Adams, Claude Cattelain.

5- Swag http://definicion.de/swag/

6-http://www.rfi.fr/culture/20161019-soulevements-jeu-paume-montrer-images-esperance-georges-didi-hubermann

7- http://www.humanite.fr/georges-didi-huberman-les-possibles-dune-imagination-politique-618356

2 responses to “[Levantamientos] La revuelta no es una exposición de arte

    1. Que texto más preclaro este de A las Barricadas, cuando apunta a las ansias de poder de los responsables de aquella exposición, a día de hoy alguno ha llegado hasta el Congreso.

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