OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Modelo, un altre cel

Desde 2012, Mery Cuesta lleva visitando algunas de las 10 prisiones de Catalunya de la mano de los Monitores artísticos de prisiones. Gracias a su invitación, ha tenido el privilegio de conocer de cerca su profesión como motivadores de la expresión creativa y el crecimiento personal a través del arte dentro de un contexto de privación de la libertad como es la cárcel. Este trabajo conjunto – que sigue muy vivo a día de hoy – ha derivado en un proyecto de exposición y en diversos frutos que están empezando a ver la luz. Como el artículo “Arte libre en prisión” publicado en el suplemento Cultura/s de La Vanguardia que aquí reproducimos:

En las cárceles catalanas funciona desde hace años un proyecto de enseñanzas artísticas a los presos. Un modelo estudiado y copiado en otros lugares de Europa que busca facilitar la expresión creativa de los internos así como su crecimiento personal. Con la comisaria de exposiciones Mery Cuesta nos adentramos en ese mundo en el que se cruzan lo artístico y lo carcelario y descubrimos las peculiaridades de unas creaciones a menudo efímeras

En nuestra sociedad, las prisiones equivalen a una especie de quistes: son nódulos cerrados, con sus propios sistemas simbólicos y de significados, dentro de la matriz de la esfera social. Las cárceles se pueblan de individuos que, por circunstancias, por decisiones equivocadas, por impulsos poco honorables y por todos los argumentos perifrásticos que se nos ocurran, son apartados del flujo de la cotidianeidad y sometidos a un periodo de aislamiento. Desde el punto de vista ontológico que entiende al preso básicamente como un individuo privado de libertad, es desde donde desgranaremos hoy algunas de las tendencias expresivas que surgen en la situación de privación de libertad.

Leer más

Pablo Iglesias cantó en visible estado de embriaguez “La Internacional” en un local nocturno, junto a varios amigos suyos, entre los que se divisa al condenado por enaltecimiento de terrorismo Pablo Hasel o a Íñigo Errejón, otro de los líderes de Podemos. Vía La Gaceta

Esto queda tageado como “Memoria Histórica” por lo que pueda pasar en un futuro, que no está de más no olvidar la historia

debord1

En 1963, Debord recibió una carta del Cercle de la Librarie exigiendo dinero por infracción de derechos de autor: Debord fue acusado de haber tomado la foto de la pintada “Ne travaillez jamais” (No trabajéis jamás), publicado en la revista de la Internacional Situacionista, de una serie de postales de París con escenas a las que se habían añadido subtítulos “divertidos”. Como de hecho hizo. Sin embargo, en una respuesta brillantemente redactada, Debord argumentó que ya que él mismo fue el autor de la pintada original, (algo que podrían confirmar varios testigos), eran entonces el fotógrafo y el editor los que habían infringido sus derechos de autor. Rechazando la totalidad de la ley de propiedad intelectual, Debord magnánimamente anunció que no iba a presentar cargos, pero insistió en que el editor retirara el epígrafe “divertido” de la postal: “Les conseils superflus”, ya que el consejo de dejar de trabajar no era nada superfluo, y el subtítulo resultaba ofensivo. Como probablemente anticipó Debord, nunca tuvo más noticias del editor.

vía: http://www.e-flux.com/journal/general-performance/

Santiago Sierra fue invitado a participar con el proyecto “Veteranos de Guerra” al festival Under the Mountain en Jerusalén. El evento fue suspendido por el ayuntamiento, entre otras cosas por su contenido antimilitarista, los organizadores eran miembros del colectivo Artists Against War. En esta entrevista, Sierra habla de su práctica, la guerra y sus resultados, así como de los boicots culturales y las áreas globales en conflicto.

Rotem Rozental: A mi me parece que al considerar tu obra es importante empezar con la desobediencia civil, como un término clave y una metodología. ¿Cómo percibes la resistencia y la desobediencia civil en tus proyectos y la posición que has articulado dentro y fuera del mundo del arte?
Santiago Sierra: Obedecer es aceptar nuestro papel subordinado al ordenante. Un hombre libre igual a los demás hombres desobedece por principio. Obedecer y hacer caso a los psicópatas al frente del timón es un acto de sumisión y suicidio individual y colectivo. Hacerse cargo de la propia vida significa tomar nuestras propias decisiones. A los niños hay que enseñarles a desobedecer y a no acercarse a aquellos que les den órdenes.

RR: ¿Qué da forma a tu interés en los poderes políticos del arte y sus potenciales impactos en el ámbito de lo real?
SS: En el arte hay siempre manipulación, pues consiste en que una idea producida en mi cabeza se reproduzca luego en la cabeza de otra persona. Para ello se apela a la sensibilidad del espectador mediante sensaciones más que con argumentos, por eso Platón nos expulsó de su República. El arte es demagogia en cierto modo y ésa es la razón por la que la política lo usa tanto. En la política hay banderas de colores, canciones, tramas argumentales ficticias… El arte es muy poderoso, por eso lo usan los políticos. A las personas nos impacta más una imagen que un argumento racional y objetivo.

Leer más