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Joderlo todo

Publicado en ¿Qué pasa aquí?

La solución no es marginarse, sino joderlo todo. La mayoría de las mujeres ya están marginadas; de hecho, nunca estuvieron integradas. Marginarse significaría dar el control a los pocos que no se marginarán; sería hacer exactamente lo que los dirigentes del Sistema quieren; sería hacerle el juego al enemigo; reforzaría el sistema en vez de minarlo, ya que este se basa por completo en la no-participación, la pasividad, la apatía y la no implicación de la masa formada por las mujeres.

Valerie Solanas

El 23 de febrero y el 7 de marzo de 1983, un grupo de mujeres armado e ilegal llamado Rote Zora, prenden fuego al coche del ginecólogo Hans Joachim Lindemann, médico jefe del hospital Elisabeth de Hamburgo y destacado por practicar más de 700 esterilizaciones forzadas en todo el continente americano. El 8 de marzo de 1983, hacen arder el coche del traficante de mujeres Heinz Kirschner en Colonia y hacen estallar un explosivo en la embajada filipina en Bonn por el comercio con mujeres asiáticas. El 13 de abril de 1985, y como contribución al congreso ‘Mujeres contra la tecnología genética y reproductiva’, colocan un explosivo en el Parque Tecnológico de Heildelberg antes de su inauguración. El 5 de agosto de 1986, entran en el Instituto de Genética Humana de Münster para destruir, por medio del fuego, la mayor cantidad de archivos. Los días 21 de junio y 15 de agosto de 1987, y en solidaridad con la huelga de mujeres de la fábrica textil Flair Fashion en Corea del Sur, estallan bombas en las sedes de la empresa Adler en Haibach, Halstenbeck, Bremen, Oldenburg, Isernhagen, Kassel, Holzwickede, Neuss, Frankfurt y Aachen.

El 22 de noviembre de 1982, el colectivo de acción Wimmin’s Fire Brigade, asumía la responsabilidad de los cócteles molotov arrojados contra tres tiendas de la Red Hot Video  en Vancouver, franquicia especializada en la distribución de cintas con violaciones, torturas y humillaciones a mujeres. Después de un año, solo quedaba una de las 13 tiendas que habían proliferado antes del ataque incendiario.

El 1 de mayo de 1979, Action Directe, hizo irrupción en el paisaje francés con el ametrallamiento de la sede parisina del Consejo Nacional de la Patronal de Francia. La madrugada del 17 de noviembre de 1986 en el Bulevard Edgar-Quinet en París, Nathali Ménigon y Joëlle Aubron, a cara descubierta, tirotearon a Georges Besse, presidente director general desde 1985 de la empresa Regie Renault y responsable del despido de 21.000 trabajadorxs.

El 8 de marzo de 1976, el periódico local Seatle Post-Intelligence recibía en su redacción una bala de la misma pistola usada en el robo al Pacific National Bank of Washington en Tukwila e iniciado por Rita ‘Bo’ Brown vestida de hombre al extender una nota al cajero del banco que decía: ‘Esto es un atraco, tengo un arma. La Brigada George Jackson’.

A finales de los años 60 y coincidiendo con los profundos cambios en las sociedades occidentales posteriores a las movilizaciones feministas, los países industrializados comenzaron a enfrentarse a un movimiento crítico que reanudó la acción política organizada violenta con una altísima presencia de mujeres dentro de estas organizaciones revolucionarias clandestinas. Esta violencia, y ‘emancipación excesiva’ de las mujeres, siempre ha desorientado al patriarcado que, en primer lugar, consiste en la falsa división de las personas en dos categorías rígidas (hombre y mujer) que se afirman como naturales y morales e intenta destruir, social y físicamente mediante la violencia y la exclusión, a cualquiera que no encaje en sus roles o rechace este binarismo de género. El patriarcado coloca al hombre en una posición de poder y a la mujer en una posición sumisa, por lo que, otorga exclusivamente a los hombres la habilidad y el derecho al uso de la violencia. Considerando esta dicotomía tradicional femenino-masculino y la ideología esencialista que exige pensar a las mujeres como hechas para dar la vida y no para quitarla, las mujeres y las personas transgénero, receptoras primarias de la violencia dentro de la sociedad patriarcal, debemos defendernos pacíficamente frente a la opresión, lo que quiere decir teniendo en cuenta las realidades de la gente, ‘poner la otra mejilla’, ‘sufrir pacientemente la injusticia’, ‘dignificar el sufrimiento’, ‘feminizar la pasividad’, ser víctimas. Por tanto, la masculinización de la violencia (con su relación con la no-violencia), además de implicar una posición de privilegio (porque ignora que la violencia ya está aquí) y de fundamentarse en un olvido histórico, es sexista y, en su propósito de cambio, no aspira ni a la revolución ni a la aniquilación del estado ni del trabajo ni de las fronteras ni de todas aquellas estructuras necesarias a la existencia de la dominación. Porque, evidentemente, la lucha por la liberación completa, y no por una determinada reforma, supondrá el uso de una diversidad de tácticas (incluida la autodefensa y el contraataque) que se deberían de escoger en función de la situación particular y no a partir de un código moral preconcebido que destruye toda forma de conciencia autónoma expresada y que otorga al estado el derecho de determinar cuáles son los límites permitidos de la protesta.

Tratar lo real con honestidad siempre supone ejercer una violencia, hacia uno mismo y hacia lo existente, porque implica dejarse atravesar cuerpo y mente y porque supone entrar en escena para tomar posición y violentar. La radicalización de las prácticas militantes de las mujeres es una doble transgresión porque infringe la ley y la división sexual del trabajo. Combate la construcción social de la desigualdad de sexos y el monopolio simbólico de los hombres.

Rote Zora: La categorización de la resistencia en legal e ilegal no es nuestra, solo denomina lo que la clase dominante está dispuesta a permitir. Para nosotras está claro que la lucha de las mujeres no puede renunciar a la organización de la subversión y la contra-violencia pero la mayoría de nosotras tenemos dificultades a la hora de confrontar de manera directa y violenta -a nivel psíquico y físico- al enemigo. Las mujeres tienden a evitar una confrontación abierta con el Poder y la violencia, se quedan en el exilio mientras pueden. Una técnica de supervivencia, pero también una actitud victimista. Esta actitud de víctima lleva a sustraerse de la responsabilidad de la situación social y a convertirse en cómplice. La internalización del ser mujer como forma más eficaz de asegurar el poder masculino se lleva a cabo mediante mecanismos muy sutiles, como impedir el desarrollo de la autoestima a través de la educación, la moral y el amor, que determinan las normas y obligan a la asimilación. El poder se asegura mejor a través de mecanismos encubiertos, para que las mujeres se identifiquen con él sin la aplicación de la violencia explícita. Así se adaptan y sostienen su rol social. Así la situación de la mujer lleva más bien a la anulación de su identidad y a la autodestrucción que a la lucha contra su opresión. A las mujeres se las adiestra para sentirse cómodas con la impotencia y para disimular la destrucción psicológica que este sistema causa a su emocionalidad. La compasión hacia los oprimidos por parte de éstas se ha desarrollado fuertemente, lo que no se ha desarrollado es el odio hacia los opresores, los enemigos. El odio tiene que ver con la destrucción, y la destrucción les da miedo porque plantea una amenaza real para la clase dominante.

Ann Hansen y Juliet Belmas (Wimmin’s Fire Brigade y Direct Action): Durante siglos las autoridades han reaccionado violentamente contra todas las mujeres que les plantan cara; antes nos solían tildar de ‘brujas’ y nos quemaban, ahora nos etiquetan como ‘terroristas’ y así intentarán sepultarnos bajo sus lápidas de cemento. Durante muchos siglos y en la mayor parte de las sociedades el patriarcado nos ha separado a hermanas y hermanos. Las instituciones sociales han atrofiado y mutilado el potencial humano de las mujeres por retomar el control de sus propias vidas, mientras convertían a nuestros hermanos en nuestros gobernantes y violadores. A lo largo de sus vidas se ha privado a las mujeres de desarrollar las consideradas ‘cualidades masculinas’ de fortaleza, agresividad, poder, razón e intelecto; mientras tanto, los hombres nos enseñaban a despreciar las llamadas ‘cualidades femeninas’ de sensibilidad, espiritualidad, sensualidad y emotividad. No hay ninguna razón biológica por la que las ‘cualidades masculinas y femeninas’ no puedan vivir armónicamente en el mismo cuerpo. Pero a pesar de esto, la socialización patriarcal ha destrozado nuestros ricos y complejos seres por completo, dejándonos un patético disfraz de mujeres y hombres cuya única función es resultar rentable para el sistema capitalista.

Rote Zora: Cuando experimentamos y logramos cosas que nos hacen más capaces de obrar, cuando abrimos aquellas puertas que están cerradas para nosotras, nos proporciona una fuerza real. Es importante experimentar que las barreras son transgredibles, que ningún límite es tan definitivo que no pueda ser superado, ni el de nuestras capacidades ni el de la viabilidad de nuestros propósitos. La conciencia de que el Capital existe interiorizado en todos los aspectos de la vida y no solo en la producción, genera la necesidad y también la posibilidad de un proceso revolucionario profundo de todas las condiciones de vida. Esto es una oportunidad para nosotras, mujeres, de salir de las estructuras de roles preestablecidas, de actuar en toda la vida social e influir sobre su dirección. Y esto no solo en la imaginación, sino también en la acción y en la forma responsable de actuar. Esto significa el desarrollo de nuestra identidad y potencialidad (inesperadas).

Sylvia Rivera (S.T.A.R.): Estoy encantada de haber estado en los disturbios de Stonewall. Recuerdo que cuando alguien lanzó un cóctel Molotov, pensé: ¡Dios mío, la revolución finalmente está aquí!’ Siempre creí que tendríamos que defendernos. Estaba segura de que nos defenderíamos. Solo que no sabía que iba a ser esa noche. Estoy orgullosa de mí misma por haber estado allí aquella noche. Si me hubiera perdido ese momento, me habría sentido de algún modo dolida porque fue entonces cuando vi como cambiaba el mundo para mí y para mi gente.

Direct Action: La búsqueda de herramientas con las que emprender una guerra contra la sociedad es el elemento central de la lucha. La historia, la teoría, el análisis, la propaganda: todo es vital para la extensión o el aumento de la revuelta. Necesitamos la propagación del caos a todos los niveles de la sociedad, la subversión de nuestros roles e identidades, y la zozobra total de este mundo. El patriarcado no puede ser destruido mediante la integración paulatina de las mujeres dentro de las estructuras del capital y del estado. No puede destruirse a través de obtener un salario para las amas de casa, las agentes de policía, las espiritistas, las mujeres de negocios, o mediante un éxodo separatista. Esas reformas solo reforzarán el control al facilitar su difusión a través de toda la vida social y la colonización de nuestro ser. Cuando más ensanchamos la dominación para incluir a nuevos sujetos, más fuerte hacemos que sean nuestras cadenas.

Rote Zora: Es necesario que las mujeres radicales no les dejen el campo del discurso público a las reformistas, sino que propongan discusiones sobre estrategias revolucionarias y las hagan discutibles. El pacifismo solo vale para las que, en realidad, no quieren abolir el Sistema patriarcal sino ganarse un puesto como mujeres críticas pero conformes con el Sistema.

Juliet Belmas (Wimmin’s Fire Brigade y Direct Action): Tengo la firme creencia de que la acción habla por encima de las palabras, de que hay que desafiar y no intentar convencer y de que el enfado extremo es la verdadera fuerza que hay tras todo cambio social.

Rita ‘Bo’ Brown (Brigada George Jackson): Mi corazón rebosa rabia hacia el sistema capitalista-imperialista que nos atrapa y destruye desde que nacemos. Soy el enfado de la gente cual trueno que sigue a la lluvia que sanará la tierra.

Amor y rabia – Fuego y humo


Bibliografía

Como la no-violencia protege al estado. Peter Gelderloos (Crimental e Ignición): https://edicionescrimental.files.wordpress.com/2014/05/como-la-noviolencia-protege-al-estado2.pdf

La danza de Mili sobre el hielo. Rote Zora (Diaclasa): http://www.feministas.org/IMG/pdf/rote_zora_-_rote_zora.pdf

Cuando la militancia elige tomar las armas: Las mujeres de Action Directe y los medios de comunicación. Fanny Bugnon (Zanzara): https://distribuidorapeligrosidadsocial.files.wordpress.com/2011/11/cuando-la-militancia-elige-tomar-las-armas.pdf

Hacia un transfeminismo insurreccional (Peligrosidad social): https://distribuidorapeligrosidadsocial.files.wordpress.com/2011/11/hacia-un-transfeminismo-insurreccional.pdf

Guerra al patriarcado. Guerra a la tecnología asesina. Declaraciones, ensayos y comunicados de ‘Acción Directa’ y de la ‘Brigada de la Mujeres Incendiarias’ (Imperdible)

Fuego Queer. Historia de la ‘Brigada George Jackson’ y del colectivo gay anticarcelario ‘Hombres contra el sexismo’ Ed Mead y Rita ‘Bo’ Brown [1975-1978] (Imperdible)

Acción Travesti Callejera Revolucionaria. Supervivencia, revuelta y lucha trans antagonista. Sylvia Rivera y Marsha P. Johnson (Imperdible)

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Más allá de la desolación. Un texto de Pyotr Pavlensky

Publicado en Delincuentes

            Pyotr Pavlensky. Foto: Flavien Moras.

En una celda solitaria en la cárcel francesa Fleury-Mérogis, la más grande de Europa, Pyotr Pavlensky reflexiona sobre la risa. El tema surgió en la dificultosa correspondencia que manteníamos en relación al texto del interrogatorio al que fue sometido en 2014 por otra acción. La censura del sistema penitenciario y, por lo tanto, la necesidad de traducciones, la ralentizaba a una velocidad de siglos pasados. Por otra parte, Pyotr no tenía acceso a un ordenador, escribe todo a mano, cita de memoria. En prisión, continuaba pensando en el papel del arte y en la relación entre el poder y las personas.

En los apuntes que me envió, reflexiona sobre el lugar del humor en diferentes instituciones de privación de libertad y en el arte político. Escribe sobre el humor pero titula su texto Más allá de la desolación. Como el artista y como el hombre, sus palabras contienen dosis de dureza y de amor. Aquí las comparto con los lectores íntegramente, junto con algunas intervenciones que hago teniendo en cuenta que no todos están familiarizados con la actividad del artista o con su realidad.

Acostumbrado a que cada acción suya suponga la apertura de una causa judicial, Pavlensky ha pasado casi un año en prisión preventiva por la última de ellas, Éclairage (octubre del 2017), en la que incendió las ventanas del Banco de Francia de la Place de la Bastille. Con las excepciónes de un mes en el régimen ordinario y otro en una celda disciplinaria, y encontra de su voluntad, ese año trancurrió en el bloque de aislamiento. En la vista del pasado 13 de septiembre, fue puesto en libertad hasta la celebración del juicio que comenzará en enero del 2019.

 

“Un preso se corta la mano para no volver a trabajar nunca más. Visto desde un lado, parece bastante cruel; pero desde el otro, es reírse sin disimulo alguno en la cara del sistema de trabajos forzados. Hoy, las colonias correccionales de trabajo se han convertido en solo correccionales, y por ese motivo, los presos han dejado de cortarse las manos. Pero la risa no ha disminuido.

‘No necesito suerte’ afirma un tatuaje popular en los campos.[1] Esto es reírse de la muerte. Reírse del cuerpo y de su salud. Reírse del bienestar, del buen juicio y de otros valores culturales. Reírse de todo aquello que el poder presenta tan solícito como ‘lo bueno, lo sensato, lo eterno’[2].

El IRA y su ‘protesta sucia’. Las paredes de las celdas están cubiertas de excrementos, la orina se cuela por debajo de las puertas de las celdas bajo los pies de los celadores. La completa negativa a lavarse, a cortarse el pelo y a afeitarse, a todo aquello que prescriben las mínimas normas de higiene. Finalmente, al negarse al agua y la comida, Bobby Sands se condena a sí mismo a la muerte. ¿Es un chantaje? Posiblemente, pero solo en apariencia; estas personas son terroristas, el poder se alegra de deshacerse de ellas. Entonces, ¿no será sino burlarse del sistema punitivo y su ostentación de humanidad? Reírse del trend del humanismo global. Humanismo que devora a las personas por miles.”

 

No es de extrañar que Pavlensky piense en Bobby Sands quien, para muchos, es agua pasada. Durante los once meses en Fleury-Mérogis, estuvo dos veces en huelga de hambre. Eligió este método como la única forma posible de expresar su protesta contra el hecho de que sus vistas judiciales se llevaban a cabo a puerta cerrada; algo que a los rusos les recuerda a las troikas de los NKVD de la Unión Soviética. En ambas ocasiones, la huelga fue rota por las autoridades carcelarias cuando, al desmayarse el artista, y en contra de su voluntad, se le administró suero.

En la causa iniciada en Rusia en 2015 por su acción Amenaza, en la que incendió las puertas del FSB (antiguamente, el KGB) en la Lubianka, Pavlensky fue acusado de vandalismo. Sin embargo, el artista solicitó que se le enjuiciara por terrorismo, en virtud del mismo artículo que se le aplicó al cineasta Oleg Sentsov, un ruso nacido en Crimea y, por lo tanto, ciudadano ucraniano. Sentsov fue sentenciado a 20 años por cargos que muchos consideran fabricados, incluida su supuesta participación en el incendio de las puertas de la delegación extra-oficial en Crimea del partido Rusia Unida. Mientras escribo esto, Sentsov está en el día 134 de su huelga de hambre para exigir la liberación de todos los presos políticos ucranianos, setenta personas según la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa. Hay una cierta ironía en el hecho de que ayer, a propuesta de la alcaldesa de la ciudad, Anne Hidalgo, el Ayuntamiento de París otorgara a Sentsov el título de Ciudadano de Honor.

Como artista, Pavlensky se interesa por el proceso, no por las circunstancias del momento. En las entrevistas que le hacen por escrito, algunos medios rusos y ucranianos preguntan por las condiciones de la prisión francesa. Comprendiendo el interés de la gente de esos lugares por los detalles cotidianos, Pyotr contesta, pero con brevedad. Sin embargo, reflexiona más detenidamente sobre los usos y costumbres para con los detenidos en los países europeos, cuestionando lo que nos hemos acostumbrado a aceptar como algo realizado ‘por nuestro bien’.

 

“Es difícil decir quién está en el origen de esta cultura de relaciones, si el poder o el pueblo. Porque lo que hacen los aparatos del poder en relación con la sociedad se asemeja más a una mal disimulada mofa que a una necesidad basada en la razón. Una mofa sofisticada, con todas las maravillas de un sorprendente ingenio. Como, por ejemplo, que las autoridades confisquen el cerebro de Ulrike Meinhof durante más de 30 años para investigar la naturaleza de su desviación de la norma política establecida. O los campos rojos en la Rusia actual, en los que los presos, en lugar de poder lavarse y lavar la ropa, son obligados a frotar suelos y paredes de los baños con trozos de ladrillos ‘para que estén tan rojos como un camión de bomberos’ -ése es el requisito estético de la administración de los campos. O la más modesta pero no menos sofisticada preocupación de las autoridades francesas por sus propios infractores de la ley: la cabeza del imputado debe estar dentro de un saco -ése es el método de traslado en lugares públicos. El motivo aducido es preservar la reputación del imputado. Es una mentira, pues los medios conocen y publican el nombre y apellido del imputado, y la reputación de una persona es inseparable de su nombre.”

 

Heredero de alguna manera de los que le precedieron en el accionismo ruso –la generación de Oleg Kulik, en los 90, y Voina y Pussy Riot, ya en este siglo– y con una nueva generación de artistas como Katrin Nenasheva, ya “en acción” y también frecuentemente detenidos, Pyotr Pavlensky se disgusta cuando se le compara con figuras religiosas, incluso con Cristo. Le disgusta que algunos se empeñen en considerarlo una suerte de héroe ya que, para él, ser artista es mejor que ser héroe. Considera que la palabra “héroe” es parte de un sistema de recompensa e incentivación como la militar, que separa al individuo de la gente. Da importancia a ser un artista que es parte de la gente, que no tiene una posición privilegiada. Afirma que su deseo es esclarecer la naturaleza de la relación entre el poder y las personas, despertar a la gente. No es un iluso: prevé las consecuencias de sus actos (acciones) y está dispuesto a aceptarlas; acepta los resultados de esta relación sobre su cuerpo, en su vida. Pero su mente continúa pensando con toda la libertad que le es posible conservar.

En una ocasión, la historiadora del arte rusa Irina Kulik se refirió a Santiago Sierra como “pararrayos”. Se refería al mecanismo con el que funcionan muchos trabajos de Sierra, atrayendo deliberadamente sobre el artista mismo la indignación de las buenas gentes que se empeñan en condenar el mal, según los criterios de lo políticamente correcto, considerándose al margen de éste. Pavlensky admira el trabajo de Sierra, pero en el suyo propio va aún más lejos: lo que atrae sobre sí para provocar la reflexión no es sólo la indignación, es también el castigo.

 

¿Qué relación tiene todo esto con el arte político? La más directa. ‘En el campo, no hay lugar para la risa,’ insistía el escritor Varlam Shalamov, quién vivió en los campos de Stalin en Kolimá durante 23 años. Pero sus palabras fueron más bien una maniobra, ya que muchos de sus cuentos son claramente humorísticos. El primero en notarlo fue Solzhenitsyn en un cuento propio, en el que intentó reprochárselo a Shalamov. Pero Solzhenitzsyn era tonto. Su legado literario muestra que no entendía casi nada de arte.

Según Platón, ya Sócrates decía en El Pireo que ‘cuando se sabe tratar la tragedia segun las reglas del arte, se debe saber igualmente tratar la comedia’. El mismo Platón sugería que todos los artistas y escritores inconvenientes deberían ser exiliados de su Estado ideal. Así es, y también llamaba locura a la fuga de la esclavitud. Por ello, no hay necesidad de escudarse en su autoridad protegida por los siglos, es suficiente referirse a él sólo como a uno de los precedentes históricos de la idea. Mucho más cercano a nosotros está Gustave Courbet, un artista que defendió la idea del realismo en el arte hasta su misma muerte en el exilio. Un artista que superó la dictadura del estado sobre los criterios artísticos. No estaba para bromas. Sin embargo, su cuadro Entierro en Ornans suscitó un torrente de mal disimulado odio por parte de los representantes de la alta cultura, y fue descrito por uno de los críticos más influyente de la época de esta manera: ‘Increíblemente fea, sea una caricatura que imita a la pintura o una pintura que imita a la caricatura’. Pero Gustave Courbet no era un jovial caricaturista, comprendía la pintura de esta manera: ‘un arte extremadamente concreto no puede consistir más que en la representación de las cosas reales y existentes. Es un lenguaje absolutamente físico […]’ ¿Quizás, precisamente al acudir a esta realidad absolutamente física, el artista se encuentra forzosamente con toda la monstruosidad del entrelazamiento de la pesadilla con la risa? Y si el artista elude la idealización, ¿se revela de alguna forma este entrelazamiento?

Courbet insistía en lo suyo, no temía que se le considerase falto de seriedad. Pero ¿qué hay detrás de quienes, con caras descompuestas por sufrir la desgracia ajena y cuya seriedad no admite réplica, nos explican qué es el bien y qué es el mal? Ideología. La ideología no se apoya en la realidad, tan cuidadosamente tapado con múltiples decorados de libertad, igualdad y fraternidad internacional. Al contrario, la ideología es precisamente ese decorado con el que se recubre la peligrosa realidad contra la que uno se puede herir. La recubre por seguridad.

No muy lejos de los malhumorados ideólogos se sitúan los intrépidos documentalistas del World Press Photo. Los gritos, lágrimas y otros estímulos del luto mundial sobre las violaciones de los derechos humanos obligan a olvidar cualquier otro entramado para exigir el justo envío de tropas que establezca un estricto control policial sobre cualquier territorio que se haya desviado del firme curso de la civilización y el progreso.

 

Mientras los amigos y los detractores, los medios y los críticos, los jueces y los psiquiatras forenses se afanan en “explicar” las acciones de Pavlensky como una consecuencia sea de un desequilibrio mental, de tendencias criminales o de simples errores de planteamiento que le hacen insistir en negarse a participar en el mundo del arte según las reglas del mercado, Pavlensky busca la salida en la risa:

 

“Pero en este caso, ¿quizás la salida aún está en un buen chiste? ¿Quizás el humor y la sátira nos permitirían elevarnos sagazmente sobre el mundo con la ironía y, desde la altura de la bufonada, escupir en toda la conmoción y el revuelo? El inofensivo bufón siempre fue el predilecto de los cortesanos y los reyes. Más aun, frecuentemente se convertía en su fiel amigo y colaborador. Pero también el pueblo amaba a los bufones y se complacía en reírse con sus clarividentes paparruchas. Estar aquí y allí. Jugar a favor de los vuestros y de los nuestros, eludiendo eternamente cualquier posición de la que hubiera que responder. El único criterio, provocar la risa. ¿Qué es sino un conformismo extremo? Además, escapismo y póliza de seguro, o sea, cálculo.

¿Puede ser cierto que la situación no tenga remedio y que no podamos salir de este cúmulo de contradicciones? Creo que existe una salida, pero para encontrarla hace falta un gran arte. El arte de mantenerse en el filo de la realidad, entre el pathos nauseabundo y las risitas calculadas de las bufonadas conformistas. El arte de reírse mantenido la más absoluta seriedad. Es la risa de Sade. La risa de Calígula en el drama de Albert Camus. La risa más allá de la desolación. La risa negra que no hace compromisos.”

 

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1 También puede traducirse como ‘no necesito felicidad’, ya que en ruso ambos conceptos se encuentran en la misma palabra.

2 Una frase muy citada del poema de N. A. Nekrasov Sembradores, eternamente parte del currículo escolar ruso.

Una de las caras ocultas de la exposición titulada “La cara oculta de la Luna”

Publicado en ¿Qué pasa aquí?, Memoria Histórica

UNA DE LAS CARAS OCULTAS DE LA EXPOSICIÓN TITULADA “LA CARA OCULTA DE LA LUNA. Arte alternativo en el Madrid de los 90s”
Joaquín Ivars, 2018

(A propósito de la exposición que tuvo lugar hace unos meses en el espacio Centro-Centro, Ayuntamiento de Madrid, bajo el mandato de Ahora Madrid y titulada por su organizador “La cara oculta de la luna. Arte alternativo en el Madrid de los 90”).

Este texto no es un artículo académico por voluntad expresa e incapacidad historiográfica manifiesta de su autor para acometer semejante tarea, pero creo que debería tomar ese formato algún día si se aprecia que merece la pena y si se dan por aludidos en estas cuestiones aquellos investigadores que entienden que su trabajo no consiste simplemente en dar visibilidad a aquello que se hace fácilmente observable institucional o mediáticamente por cualquier vía, sino que consideran que además de buscar fuentes fidedignas y hacer trabajo de campo real han de atreverse a indagar, buscar y valorar la calidad de las obras y de las propuestas artísticas y discursivas cumpliendo esa condena de la que al principio del capítulo V del Desprecio de las masas nos avisaba Peter Sloterdijk: “Es una venganza de la historia en nosotros, los igualitaristas, que también tengamos que vérnoslas con la obligación de distinguir”. Por su parte, Marina Garcés en su libro Nueva Ilustración Radical nos advierte de la necesidad de ejercer la crítica para apartarnos de la “credulidad”.

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De Putas. Un ensayo sobre la masculinidad // Nuria Güell

Publicado en ¿Qué pasa aquí?, Difusión, Pill Golding

Trailer del proyecto “De Putas. Un ensayo sobre la masculinidad” de Nuria Güell para la exposición Patria y Patriarcado que inaugura este sábado en el MUSAC

Según es presentado por la propia artista:

Decidí contratar los servicios de varias prostitutas para que me contasen, a través de su experiencia y conocimiento, cuál era su idea sobre la masculinidad. El resultado de estos encuentros se muestra mediante un video que se repite en loop una y otra vez. En el museo me han recomendado que advirtiese a los espectadores de que “el contenido de la obra puede herir la sensibilidad de las personas adultas”.

Presentación del Archivo IDYS // Sábado 9 de junio

Publicado en Autobombo, Difusión

El Archivo IDYS sobre prácticas colaborativas y aprendizaje no formal se presenta públicamente con la primera activación de sus fondos a través de la invitación a distintos colectivos tanto para que integren documentación en el archivo, como para que desarrollen un trabajo específico con el apoyo del IDYS. Cumpliendo así uno de sus objetivos fundamentales como un archivo que aparte de su función como repositorio, quiere ser también un espacio desde el que producir experiencia, conectando con procesos ciudadanos y grupos que trabajan desde la detección de conflictos sociales y la acción colectiva. Como ya destacábamos en el artículo sobre el Anarchivo, queremos consolidar un archivo tejido por afinidades que den lugar a una comunidad que lo construya, le de sentido y valor de uso con voluntad inclusiva y desjerarquizada.

Partiendo de las líneas de investigación del Archivo IDYS se ha contado con la participación de Sitesize (aprendizaje no formal), En Contingencia (activismo, sindicalismo y movimientos de base), Straddle3 (infraestructuras de gestión ciudadana) y El Gato con Moscas (prácticas artísticas colaborativas).

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España a la cabeza de los países que persiguen la libertad artística

Publicado en ¿Qué pasa aquí?, Delincuentes

La organización danesa Freemuse acaba de lanzar el primer estudio sobre el estado de la libertad artística en el mundo y nos depara un dato significativo, España está a la cabeza de la persecución de la libertad artística, por delante de China e Irán y a mucha distancia de, por ejemplo, Cuba.

En un informe único en su género que evalúa el estado mundial de la libertad artística, Freemuse advierte del surgimiento de una nueva cultura global de represión, donde la expresión artística se está persiguiendo en todos los rincones del mundo, incluso en los países del Occidente democrático.

En 2017, 48 artistas cumplían condenas combinadas de más de 188 años en prisión. España encarceló a 13 raperos, más músicos que ningún otro país. En promedio, un artista por semana en 2017 fue enjuiciado por expresarse.

El Estado de la Libertad Artística 2018 reporta y examina 553 casos de violaciones de la libertad artística en 78 países, combinados con un análisis de los contextla legales, políticos y sociales que arrojan luz sobre las motivaciones y las razones detrás de la represión.

A través de este análisis exhaustivo, se han identificado 10 países que han exhibido desarrollos alarmantes sobre cómo tratan a los artistas y su libertad de expresión artística, y que deben de ser vigilados a lo largo de 2018. Estos países son: China, Cuba, India, Irán e Israel , México, Polonia, España, Venezuela y los Estados Unidos.

El informe profundiza en el análisis de otros siete países, revisa sus leyes, políticas y prácticas que continúan sosteniendo su inquietante historial de silenciar la libertad de expresión artística, y examina de cerca los casos emblemáticos que exponen estas continuas violaciones. Estos siete países son: Bangladesh, Malasia, Marruecos, Nigeria, Pakistán, Rusia y Turquía.

Descarga aquí El Estado de la Libertad Artística 2018

EL SUEÑO DE UNA CASA // Luis Navarro

Publicado en ¿Qué pasa aquí?, Difusión

EL SUEÑO DE UNA CASA
La PAH ante el cambio de ciclo

Amaia saltó por el balcón de su casa en Barakaldo cuando la comisión judicial enviada por La Caixa acudía a desahuciarla. Amparo murió en la UCI mientras Banco Santander aprovechaba para ejecutar su lanzamiento. Todas recordamos la icónica imagen de la impotencia de Carmen, la anciana expulsada de su casa por haber avalado una deuda de su hijo con un prestamista. Durante su desahucio hubo 14 personas detenidas y hasta el Rayo Vallecano se solidarizó con ella. Rosa murió olvidada por todos en un piso de Reus cuando una vela de las que utilizaba para iluminarse incendió su colchón. Gas Natural le había cortado el suministro por impago.

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