El último dadaísta

A sus 77 años, Pierre Pinoncelli se ha liado a martillazos contra un urinario de Duchamp expuesto en el Centro Pompidou de París.
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Hace ya trece años tuvo que pagar el equivalente en francos de 45.000 euros por orinar en ‘La Fontaine’ de Marcel Duchamp (1917) cuando el mingitorio elevado a la categoría de obra de arte fue expuesto en Nimes. Ahora tendrá que retratarse de 214.350 euros por machacar la obra. Pinoncelli, que compareció con un parche en el ojo reivindicativo de su pertenencia a la Escuela de Niza, recusó la acusación de vandalismo y alegó que con su ¬´acto artístico¬ª había pretendido hacer ¬´un homenaje al dadaísmo¬ª, movimiento iconoclasta al que estaba consagrada la muestra en la que el 4 de enero irrumpió con un martillo escondido en el bolsillo.
Es al menos curioso como la crítica la ha emprendido con el venerable anciano: artista mediocre que solo quiere llamar la atención mediáticamente, etc, etc… Que yo haya leído, se han burlado de Pinoncelli en la crítica española, Seve Penelas y la nefasta asesora de artes plásticas de la Comunidad de Madrid, Victoria Combalía. Victoria entra en una particular categoría de críticos, que son aquellos que nacidos en el underground más absoluto (léase Ajoblanco primera época, jipismo, experimentos de libertad y ácido) ahora se dedican a hacer pasta gansa, sin ningún pudor y con menor rigor, otra crítica que entra en esta categoría es la televisiva Karmele Marchante, ésta crítica de la jet-set y el frikismo rosa patrio, era una feminista radical que también escribía en el Ajoblanco, igual que Victoria (tengo que confesar que cada vez que pienso sobre la evolución vital de estos seres acude a mi cerebro, cada vez más destruido, aquella canción de Leño (¿era de Leño, no?) que decía «…mis amigos con los que hice la revolución, ¿Dónde estarán?»)
Bueno, volvamos al caso, la cosa es que a mi me parece que un abuelo que se esconde un martillo y va a una exposición con la sana intención de reducir a polvo una «obra maestra del arte moderno» me parece como mínimo respetable, admirable incluso: es un proyecto ambicioso que necesita arrojo y que además recupera claramente el espíritu iconoclasta y dadá. Bueno, a mí, justo ésta acción me parece impecable, pura vida, aquí no hay abismo entre arte y realidad, aquí se sutura el vacío entre experiencia y representación, aquí hay crítica, y sobre todo se da el paso del dicho al hecho, con determinación.
No tengo mucha más información sobre Pinoncelli y no podría hacer una valoración de su obra en conjunto. Pero despacharle como un viejo chocho tal como han hecho Penelas y Combalía, me parece que habla muy a las claras de las anteojeras que llevan puestos los críticos de arte la mayor parte del tiempo, debe ser para no salirse del esquema historiográfico lineal no vaya a ser que se pierdan por ahí y ya no entiendan nada de nada, y sobre todo nos señala el miedo que tienen a salirse, por poco que sea, del guión. Si alguien destroza un Duchamp es que está mal de la cabeza, a lo mejor sí (¿es censurable eso?), o a lo mejor es que es más listo que tu.

16 responses to “El último dadaísta

  1. hay que hacer una colecta para esponsorizar las acciones de pinocelly… y una recogida de firmas para apoyar la destrucción de toda la porquería artística

  2. «hay que hacer una colecta para esponsorizar las acciones de pinocelly… y una recogida de firmas para apoyar la destrucción de toda la porquería artística»
    Coño! Sabes que ya lo hizo Hitler con sus destrucciones de arte decadente, ¿no? No me extrañaría que en sus listados estuviera en lugar preferente la fuente/urinario de Duchamp, que parece que escapó de los nazis pero ha sido alcanzada por Pinoncelly. Tal vez por ahí, por el Meim Kampf, encuentres más inspiración para tus furores justicieros.

  3. las acciones de este hombre son totalmente coherentes con el dadaismo espectacular al cual duchamp le debe la inspiración, lo cierto es que el urinario es escandaloso, merece este tipo de homenajes, otra cosa sería si se tratara de una obra de arte conceptual, que no provoca rechazos ni violencias. No se trata de criticar ni el valor ni la calidad de la obra, sino de reivindicar el sentido explosivo de la acción repulsa y de meter emoción en el ya my desvencijado mundo del arte moderno.

  4. La emoción del arte no se consigue de esa manera, eso sólo es espectáculo para recibir el aplauso fácil de quienes todavía creen que es una novedad epatar a la burguesía con actos de violencia gratuita. Ese es el camino por el que se precipitó el peor Dalí, que le llevo a considerar una obra de arte escribir una carta a Franco pidiéndole que firmara más condenas de muerte, porque eso le rejuvenecía [al caudillo fascista, no a Dalí].
    La emoción del arte es una cosa más privada, menos pública, cada uno puede experimentarla sin precisar del aplauso de los borregos de uno y otro lado. Son cosas muy diferentes. ç
    Ahora, si lo que queréis decir es que lo único que importa es el espectáculo, pues adelante. No sois muy diferentes de todos esos programas basura ni de esas gentes a las que criticais continuamente desde vuestro elitismo de entendidos alternativos más allá del bien y del mal.

  5. Ja, ja, ja
    Estimado comentarista anónimo, tu comentario me da risa porque hace tiempo decidí que no merecía la pena indignarse ante opiniones tan ingenuas. ¿Experiencia privada? eso si que es discurso burges, la EXPERIENCIA TRASCENDENTAL del arte. Amigo, si no has sabido sustituir tu falta de sentimiento religioso con otra cosa, por favor no lo hagas con el arte. ¿Epatar a la burguesía? este abuelete está totalmente despreciado por el sistema artístico hegemónico porque machaca una obra de incalculable valor histórico ¿qué puede ser más burges que ese lamento por el urinario destruido que tu también coreas?. Espectáculo: es una palabra que legitima cualquier postura, todos nos hemos leido a Debord, y ya explica muy poco de este mundo en el que vivimos (¿has pensado en que ya solo se puede hablar de autocrítica? ¿has pensado, por un solo momento que al iniciar tu ordenador y conectarte, ya contribuyes al espectáculo?). Dalí era un mierda, en eso estoy de acuerdo contigo.
    Besos

  6. pero si el mismo duchamp quería hacer reproducciones de sus obras para carcajearse más del personal, a ver si el propio urinario no era violencia gratuita, tú eres un museograficista de mierda..!

  7. Hace años que estoy en la Universidad tratando de saber qué es el arte y no puedo conseguir una respuesta, pero creo que sí una cosa ES el arte, y es LIBERTAD…
    ¡ Bien por Pinoncelli !!!

  8. hola, este señor pinocenlli, en realidad si es un poco estrafalario, no lo digo por lo del urinal,es un buen acto, un poco atempado ya que debio haberlo roto mucho antes para devolverle su verdadera funci√≤n no de de objeto hostorico si no de acci√≤n critica, bueno el asunto es otra obra de este señor, un performance en Colombia, dentro del marco del festival de performance en cali, en el cual se quita un dedo de unos cuantos hachazos y escribe con su sangre las siglas del grupo guerrillero e.l.n. como protesta por el secuestro de la Senadora Colombiana Ingrid Betancourt, raro no, y un tanto inoficiosa la acci√≤n.

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